Ya sé que estamos en verano, de eso no hay dudas, pero no me van a decir que no es un verano curioso el que estamos viviendo. Los calores no son de este planeta, son más bien del sol. No afloja el rey Febo y hemos soportado temperaturas que han llegado a derretir cerros enteros. Los osos polares del zoológico sacan la mano por la reja y les piden a los visitantes al menos un cubito. Los mosquitos solo pican a los tipos arriesgados, es decir a los que tienen sangre fría.
Las mariposas andan con abanico como la CK, Cristina Kirchner. Algunos glaciares han entrado en estado de ebullición. Días atrás, un contingente turístico fue a ver el monumento al Cerro de la Gloria y lo encontró vacío, es que los granaderos se estaban refrescando en la canilla que está al pie de la escultura. Tiene miedo, el arzobispado de Mendoza, de que la estatua de Fray Luis Beltrán tienda a sacarse la sotana. No se vería muy bien un cura en calzoncillos. En algunos lugares, el asfalto se hunde o se producen en las orillas de la calle tsunami de asfalto.
Los tacheros andan en bermudas y musculosas, porque no se bancan los varios grados de más que hace adentro del auto. A propósito, los taxis, en una ciudad pretendidamente moderna, como Mendoza, ¿no deberían ya haber adoptado, todos el aire acondicionado? El otro día uno me quiso cobrar de más: ocho mangos por el viaje y diez por el baño sauna. Don Raúl, el encargado de los departamentos de una torre me decía que los padres para asustar a los niños, en vez de decirle cuco, le dicen tuto, por el calor. En vez de protector solar, hay que ponerse directamente Pancután.
Algunos vecinos de una panadería del barrio han decidido hacer camping al lado del horno porque está más fresco que afuera. Caminar por el centro es como hacer a pie el Rally Lisboa-Dakar. Algunos turistas extranjeros andan en cuero por el centro de la ciudad, cosa que es beneficiosa, porque, si tenemos en cuenta lo mal que se visten los turistas extranjeros, es mejor para la belleza de la ciudad que anden en cuero. Lo único que falta es que los andinistas se pongan a tomar sol en la cumbre del cerro Aconcagua.Hace tanto calor que algunos ruegan para que venga un zonda. Habría menos temperatura.
