Ya comenzó otra edición de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Los turistas quieren más entradas y más cada año que pasa. Por eso, el Gobierno ha decidido agregarle una noche a las tradicionales del acto central y de la repetición. Sin embargo, parece que eso no es solución. Los turistas quieren el acto central. Ni siquiera la repetición les interesa. Entonces, hay una corriente futurista y algo discriminatoria que pretende que el acto central sea sólo para turistas.

    Ustedes saben que el teatro griego Frank Romero Day tiene cerca de 20.000 localidades, repartidas en seis espacios, llamados Tempranillo, Malbec, Chardonay, Torrontés, Boyarda y Cabernet Sauvignon. Pues bien, la oferta para empresas que compran entradas para vendérselas a los turistas se agotó en sólo 36 horas. Entonces, las empresas protestan: “Quieren que traigamos más turistas y no quedan entradas. Entonces, que sean todas las entradas para los turistas”. ¿Una Fiesta de la Vendimia sin mendocinos?

    Es como el carnaval de Río sin brasileños. ¿Quién va a hinchar por las reinas? ¿Quién va a cantar “póngale por las hileras”? No puede ser, lo único que falta es que los mendocinos necesitemos visa para estar en nuestra propia provincia. Alerta, mendocinos, nos quieren sacar del acto central de la Fiesta de la Vendimia. Si lo permitimos, vamos a terminar excluidos también del carrusel y de la Vía Blanca; entonces, en nuestros carros en vez de tonadas se va a escuchar música extranjera.