Algo más de tres semanas en el Penal de Marcos Paz alcanzaron para que Enrique Valenti, el exejecutivo de Impsa detenido en el marco de las causas de los cuadernos de la corrupción, pidiera convertirse en “arrepentido”.
Eso ocurrió este martes, cuando estuvo cerca de ocho horas para declarar ante el fiscal Carlos Stornelli. Valenti, imputado como partícipe de la asociación ilícita comandada por Cristina Kirchner, está señalado de haber realizado pagos ilegales por 2,8 millones de dólares.
Si lo aceptan como imputado colaborador se sumará al listado de quince empresarios “arrepentidos” en este expediente.
Pero antes de “arrepentirse”, Valenti negó todas las acusaciones en su contra. Según las anotaciones del chofer Oscar Centeno, el directivo del grupo Pescarmona acompañaba las coimas con cajas de vinos. Por eso quedó catalogado en la saga de los cuadernos como “el empresario de los vinos”
Según publica Infobae, en su primera declaración ante la Justicia, el 7 de agosto, Valenti admitió esos encuentros con Roberto Baratta, aunque dio una versión muy distinta: dijo que eran discusiones “álgidas” por las obras en danza. Es más, relató presiones y aprietes del número dos de Julio de Vido y del ex secretario de Obras Públicas José López para correrlos de las obras: “El objetivo era que entregáramos la empresa”.
Valenti recién fue detenido el 4 de agosto porque estaba de viaje por Asia, donde vivió nueve años. Y su primer contacto con la causa fue negar todas las acusaciones. Incluso se mostró como una víctima de los exfuncionarios del Ministerio de Planificación.
“Observo con indignación que se me acusa de integrar una asociación ilícita con Julio De Vido y otros, un absurdo que se me asocie con quienes me destruyeron a mi y a la empresa con la que trabajé con pasión toda mi vida”, dijo en la primera indagatoria.
Para intentar probar su teoría de las presiones, Valenti enumeró las obras que fueron perdiendo durante la era K. Hizo hincapié en los fallidos intentos para ganar la licitación millonaria de las represas denominadas Condor Cliff y La Barrancosa.
“En abril de 2012 nos convocó el ingeniero José Francisco López para informarnos que el contrato se daba de baja (…) Ante mi insistencia, finalmente me dijo ‘hagan lo que ustedes quieran pero si no es acá o a la vuelta de la esquina los vamos a hacer sonar’”, relató. Pocos días después, finalmente rescindieron el contrato.
Además Valenti relató que Baratta se quejó por una nota que había presentado IMPSA ante el Ministerio de Planificación por la licitación del programa GENREN, en junio de 2010. “Al otro día el licenciado Baratta pidió que retiráramos la nota cosa que nos vimos obligados a hacer porque estábamos en tratativas por el contrato de Condor Cliff-La Barrancosa”, dijo.
Valenti admitió que tuvo varios encuentros con Baratta en el hotel Feir’s Park, donde había alquilado una habitación que estaba “acondicionada” como oficina. “Eran reuniones álgidas, en algunas explicaba los estados de los proyectos y los pasos a seguir, pero el resultado fue malo. Baratta tenía un foco en lo cotidiano, sin capacidad estratégica, no había otros interlocutores, por lo cual no había avance posible”, se lamentó el empresario oriundo de Mendoza. Pero negó haber pagado coimas a los enviados de Julio De Vido.
Veinte días después, la situación parece haber cambiado: Valenti quiere sumarse a la lista de “arrepentidos”. Este miércoles por la mañana deberá volver a los Tribunales de Retiro para reunirse nuevamente con el fiscal Stornelli y ver si sus aportes al expediente alcanzan para firmar el acuerdo de colaboración que, como en todos los casos, estará sujeto a que el juez Claudio Bonadio lo homologue.
Valenti, según la acusación de Stornelli, “realizó pagos por IMPSA SA habiéndose reunido con Baratta en el hotel “Feir`s Park” en varias oportunidades: ocho encuentros en 2008. En 2009 le atribuyen cuatro entregas, una de ellas por 150.000 dólares y “una caja de vinos que Muñóz se lleva a Uruguay con una recaudación”.
Agregan en la imputación: “En 2009 Baratta recibe 200.000 dólares”. Hubo otro retiro de fondos de similares características, también otro por 135.000 dólares. En una habitación del hotel se realizó, según el fiscal, “un pago de 700.000 dólares que Baratta recibió de Valenti”. En mayo de 2015 “Lazarte retira 1.500.000 de dólares” en el mismo lugar.
