Emilio Guiñazú Fader, el subsecretario de Energía y Minería de la provincia, explicó por qué los precios de los combustibles en el país no bajarán pese al histórico desplome de los valores del petróleo en el mundo a raíz, entre otros puntos, de la pandemia del coronavirus.

“Algunos se preguntan si esta caída en el precio del WTI podría provocar una reducción de los precios de los combustibles en Argentina. La respuesta es no al menos en el corto plazo, por que físicamente no hay como traer el crudo que hoy vale US$ -35 a nuestras refinerías”, señaló el funcionario provincial en un extenso hilo que publicó en su cuenta de Twitter.

“Hay mucha gente intentando entender como es posible que el precio del petroleo haya caído hasta valores negativos y cómo esto nos impacta en Argentina y en Mendoza“. Así comenzó Guiñazú Fader su cadena de 14 tuis para intentar explicar las consecuencias de la crisis del petróleo.

Hay mucha gente intentando entender como es posible que el precio del petroleo haya caído hasta valores negativos… y como esto nos impacta en Argentina y en Mendoza.

Abro hilo (esta vez sin errores😬)

— Emilio Guiñazú Fader (@EmilioGuinazu) April 21, 2020

“Lo que sucede es que una conjunción de eventos se encontraron al mismo tiempo en el mismo lugar, potenciando sus efectos y generando una foto que puede resultar espeluznante, pero que no representa la realidad del sector hidrocarburífero, que es una película aún más compleja”, agregó el especialista.

Mientras el barril de petróleo WTI, de referencia en Estados Unidos, se negocia a valores negativos, el Brent, que marca el negocio en Europa y Argentina, se mantiene en 25 dólares. “En este caso existe una restricción física y temporal (imposibilidad de almacenar y transportar el crudo de un lado a otro en el corto plazo) que hace que el mercado se distorsione”, comentó Guiñazú Fader.

Para el funcionario local, la explicación hay que encontrarla en los “traders” que compran crudo con varios meses de anticipación y luego lo venden a los consumidores, “apostando a los cambios en los precios en el plazo del contrato”.

El subsecretario continuó señalando que normalmente las operaciones finales se realizan antes de que el petróleo se mueva, por lo que el petróleo pasa físicamente del productor al refinador sin pasar por los traders. “En este caso hubo operaciones que se realizaron hace varios meses en una escenario diferente, pero la COVID-19 y su cuarentena hicieron que la demanda de combustibles cayera, provocando que todos los almacenes se fueran llenando al punto que hoy ya no queda lugar para guardar nada”, apuntó.

De esta forma, los traders se encontraron sin clientes y teniendo que hacerse cargo físicamente de un petróleo comprado hace meses y sin tener un espacio físico para almacenarlo a la espera de una mejora en los precios. “Ante la imposibilidad de vender o almacenar el petróleo, empezaron a ‘rematar’ sus contratos; y a pesar de bajar y bajar los precios, no encontraron compradores, porque nadie lo necesita ahora ni tiene lugar donde ponerlo”, agregó Guiñazú Fader.

Ver también: Se siguen desplomando los precios del petróleo a raíz del coronavirus

Esto implica que muchos de esos “traders” tengan que pagar para que alguien se lleve el petróleo que ellos no tienen dónde poner, con lo que se explica los valores “negativos” que se perciben esta semana.

Guiñazú resaltó también que el efecto es bajo porque la coyuntura debería resolverse en 24 o 48 horas, cuando esos contratos se venzan y comience una nueva rueda de operaciones con los contratos de junio, que actualmente se comercializan por sobre los 20 dólares, esperando una mejora en la demanda.

“No nos sirve dejarnos arrastrar por estos eventos. Debemos tomar distancia y entender los ‘drivers’ de nuestra economía, y una vez se estabilicen las cosas en el plano internacional, adaptarnos a la nueva realidad. Correr en la montaña rusa de los precios hoy es ilógico y suicida“, finalizó.

No nos sirve dejarnos arrastrar por estos eventos. Debemos tomar distancia y entender los “drivers” de nuestra economía, y una vez se estabilicen las cosas en el plano internacional, adaptarnos a la nueva realidad.
Correr en la montaña rusa de los precios hoy es ilógico y suicida

— Emilio Guiñazú Fader (@EmilioGuinazu) April 21, 2020