El estado de California (EE.UU.) vivió este fin de semana su segunda oleada de incendios del verano, en medio de una ola de calor en que se han registrado temperaturas muy superiores a las habituales y solo pocas semanas después de que se declarase la primera, a mediados de agosto.
Una dato que sorprendió a las autoridades es que uno de los incendios que ha arrasado 3.000 hectáreas en el condado de San Bernardino, en las inmediaciones de Los Ángeles, se inició el sábado por la mañana a causa de un “aparato pirotécnico” usado en una baby shower.
Bennet Milloy, portavoz del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California, afirmó a Daily Mail que los organizadores de la fiesta “relativamente pequeña”, aún estaban en el lugar cuando llegaron los bomberos. “Sabemos cómo empezó porque todavía estaban allí”, comentó.
Las autoridades apuntaron que “los culpables de iniciar el incendio por negligencia o actividad ilegal pueden ser considerados financiera y penalmente responsables”.
“La familia podría ser responsable de todo el costo de apagar el fuego, que asciende a muchos millones de dólares”, detalló Milloy sin revelar la identidad de los sospechosos, pero aseguró que serían identificados si se presentan cargos.
Además, Milloy agregó que de ser acusados y hallados culpables se podrían enfrentar a una sentencia de hasta 9 años. “Creyeron de verdad que fue un accidente. Pero creo que ahora entienden la gravedad de la situación”, subrayó.
