Muchos artistas de todo el mundo han comenzado a cambiar la perspectiva hacia el arte que atrae la atención de todos, abordando problemas cada vez más relacionados con el cambio climático. Entre estos ejemplos, se encuentra Oscar Olivares, un venezolano de 23 años, el cual recientemente ha estado en los titulares gracias a su gigantesco mural hecho con tapas de botellas.

“Además de las técnicas, siempre he usado mi arte para ser feliz y expresar lo que siento y pienso”, explicó la inspiración detrás de su arte. “Estoy profundamente feliz cuando estoy dibujando o pintando quiero que las personas que miran mi trabajo sientan la misma felicidad que siento durante el proceso creativo. Para ser honesto, al final, no tomé la decisión de convertirme en artista visual: es exactamente lo que soy y si no me hubiera convertido en artista, habría sido una persona totalmente diferente”.

Oscar Olivares realizó una colaboración con la organización ambiental local OkoSpiri y Movimiento en la Arquitectura para el Futuro, creando un mural gigantesco usando tapas de botellas de plástico recicladas y tapas de contenedores.
Para crear este inmenso mural se necesitaron 2.5 meses además de el enyesamiento de 200,000 mil tapas de plástico diferentes en la pared de una pequeña plaza, en el municipio de El Hatillo, Caracas. El mural se extiende a un total de 45 metros de longitud, mide 3.5 metros en su punto más corto y 7,25 metros en su punto más alto.
En el lapso de casi tres meses, el equipo realizó una serie de pasos para hacer realidad el mural: aplicaron una capa de pintura blanca, colocaron una cuadrícula para el diseño, prepararon la mezcla, colocaron las tapas y añadieron los toques finales.

