Sam Davis, un fotógrafo aficionado de Maryland (EE.UU.) captó una inusual escena en la que una anguila se libera de la garza que la devoró, perforando la garganta del ave.
En un principio, el fotógrafo pensó que una serpiente se había enredado en el ave, así que pronto tomó su cámara y realizó rápidamente un par de disparos para ver si podía capturar la escena.
Pero cuando volvió a casa y empezó a editar las fotografías en su computadora, notó que en realidad se trataba de otra cosa.
“Inicialmente, pensé que la garza había sido mordida en el cuello por una serpiente o una anguila. Cuando llegué a casa y edité las fotos pude ver que era una anguila la que le atravesaba el cuello. Pude ver sus ojos y aún estaba viva”, comentó Davis en entrevista para The Sun.

Expertos en animales indicaron que, recientemente, se descubrió que las anguilas tienen la punta de su cola muy dura, misma que utilizan para tratar de escapar de sitios en las que queden atrapadas. Fue así como seguramente, esta la usó para perforar el estómago de la garza mientras esta volaba.

