Medí tu sudor
Esta nueva técnica permite beber la cantidad necesaria para que cualquier deportista tenga cubiertas sus necesidades hídricas durante cualquier carrera. Eso sí, no olvidés que siempre hay que intentar beber más de lo que nos pida el cuerpo para evitar golpes de calor o males peores.
Creá tu propia tabla de hidratación
Cuando estés más que bien hidratado, empezá a trotar muy suavemente, como calentando, hasta que empecés a sudar. Entonces psate desnudo (intenta hacer pis antes, si podés).
Corré durante una hora en condiciones e intensidad a las que estás acostumbrado y a las que vas a correr durante todo el verano.
Secate a conciencia para eliminar cualquier vestigio de sudor en tu cuerpo, pesate de nuevo totalmente desnudo. Calculá la diferencia de peso y obtendrás el líquido base con el que debés de partir en cada salida.
Si bebiste durante la carrera, añadí el peso de cada botella o vaso de agua a la cantidad resultante del paso nº 3.
Si pesabas 75 kg y cuando terminás, tu masa es de 74,4 has perdido 0,6 litros de sudor. A eso le añadís las 2 botellitas de agua (2×25 cl= 50 cl), lo que te da una cifra de 1,1 l. Esa es la cantidad MÍNIMA que tenés que beber (tranquila y esparcidamente) antes de salir el próximo día a correr.
¡Probalo te va a servir!
