Un empleado público de Santiago del Estero se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para el sistema de salud de esa provincia. A pesar de tener todos los síntomas de COVID 19 asistió a cuanta reunión social lo invitaron rompiendo con todos los protocolos sanitarios para prevenir la multiplicación de los casos.
J.A. está internado pero cuando reciba el alta lo espera recibir formalmente la acusación de ser el responsable de 19 contagios registrados en el territorio.
Se trata del paciente 41 y a través de la investigación epidemiológica se determinó que puso en riesgo a 94 familias que son las que están aisladas.
El impacto de este paciente para el Gobierno de Santiago del Estero fue tal, que tuvieron que cerrar las oficinas de Rentas y el Ministerio Público Fiscal para hacer la desinfección.
De todas formas, está el temor latente de que haya unas 300 personas infectadas si es que el virus esparcido llegó a esta población estimada de empleados.
“Es una catástrofe lo que hizo. Una irresponsabilidad mayúscula que provocó, además de los contagiados y aislados, que en la capital los comercios y oficinas estatales tuvieran que acotar su horario hasta las 18. A partir de esa hora deja de funcionar el transporte público. El desparramó que hizo del virus es preocupante”, dijo a Infobae una fuente de la municipalidad santiagueña.

La investigación judicial y epidemiológica
De los trabajos de investigación realizados por la policía y de los cruces de llamadas con distintas personas de su círculo íntimo arrojaron que el acusado estuvo presente en distintas fiestas y reuniones luego de una consulta médica en la que los médicos le diagnosticaron un cuadro agravado por el asma, según la versión del acusado.
Al menos se contabilizan dos asados realizados el fin de semana del 25 de julio, una fiesta por el Día del Amigo, varias cenas y reuniones con su familia.
Tan grande es el bochorno que el propio gobernador Gerardo Zamora hizo una conferencia de prensa para hablar al respecto: “Anduvo en asados y reuniones, no se privó de nada y por lo tanto hoy hay dos médicos, dos gendarmes, toda su familia en aislamiento. 250 hisopados y muchos aislamientos más porque todavía no sabemos qué hizo durante los 15 días anteriores, porque no nos explica bien. Este ‘caso 41′ es todo lo que no tiene que ocurrir”.
