A 24 horas de la muerte de Diego Armando Maradona y tras conocer la causa de muerte, la psiquiatra Agustina Cosachov mantuvo una serie de conversaciones con el médico Leopondo Luque.
Los chats descubiertos por el peritaje telefónico revelan el temor de Agustina Cosachov a ser investigada por el régimen de psicofármacos que le administraba al ídolo, en recuperación por su alcoholismo.
En los diálogos se intentan calmar el uno al otro y de convencerse que tenían el aval y las firmas de la familia para la salida de la Clínica Olivos.

El jueves 26 de noviembre, un día después del deceso Cosachov le reenvió a Luque un mensaje con el resultado de la autopsia a Diego que revelaba un “edema agudo de pulmón secundario a insuficiencia cardíaca crónica reagudizada. Corazón con miocardiopatía dilatada”.
El médico le respondió que ya estaba al tanto de la chance, sin un cardiólogo en su staff: “Si si, iba a ser algo cardíaco”.

También la psiquiatra le comenta que la muerte se habría producido a las 12 de la noche del día anterior, cosa que finalmente se comprobó que no fue así.
Claramente la más preocupada y atemorizada por la situación es la mujer. “Yo tengo cagazo de que me quieran empomar por los remedios”, comentó en un momento, dichos que no pasaron desapercibidos por los fiscales que intervienen en la causa y que fue incorporado a un informe que están confeccionando los investigadores al momento de definir el total de imputaciones.
“No te persigas con eso, Agus”, le replicó Luque: “Era un enfermo delicado”.
“Estoy medio persecuta”, le insistió.
Esto se entrelaza con otras pruebas que se acumulan en el expediente de distinta índole que tiene que ver con los remedios psiquiátricos que recibía Maradona y que serán evaluados, en definitiva, por la junta médica que será convocada los próximos días.
Según las pericias toxicológicas, Diego no tenía alcohol ni drogas ilegales en su organismo aunque los estudios dieron positivo en medicamentos hallados en su sangre y orina como la venlafaxina, que está contraindicada para cardiopatías que Diego sufría desde su histórica crisis hace 20 años en Punta del Este.

Luque intenta calmarla: “Acá hay algo fundamental, que es que todo, todo se habló con la familia. Incluso en las reuniones de Zoom estuvo la familia. Cuando se hablaba de la disponibilidad médica, que era lo que necesitábamos. Todo se habló con la familia. Eso también nos tiene que dejar tranquilo porque no se tomaban decisiones sin que ellos intervengan. Todas las sugerencias de la familia se aceptaron. El día que llegó el clínico, Diego no quiso y estaban Gianinna y Jana e intentaron y tampoco lo pudieron hacer entrar. La familia intervino mucho, nosotros apoyamos en esto nada más”.
“Lo de la familia es fundamental. Gracias a Dios está lo de la internación. Tenemos la firma de la familia y tenemos el aval 100%. Bueno, nada. Habrá que esperar a que empiecen a romper las pelotas con otra cosa los periodistas. Es su laburo pero me da bronca que digan tantas pelotudeces. Me rompe los huevos que en los medios digan estas pelotudeces”, recalcó Cosachov.
