Patricia Bullrich genera sentimientos fuertes a favor y en contra, y ella lo sabe. Así es la política de estos tiempos. Y, con esa plataforma emocional, llegó a Mendoza. A la salida de la conferencia de prensa en la sede del Pro, la ex ministra fue sorprendida cuando estaba por subirse al auto. “Te amo, Patricia”. ¿Era algún militante del macrismo, enamorado de la dura dirigente? Bullrich se dio vuelta y vio cómo una señora con bolsas de verduras se acercaba para darle un beso.
“Te amo, Pato”
