Tres días a teatro Independencia lleno. Atención, no cualquiera, ni siquiera de los más requeridos artistas de Buenos Aires, logran llenar así nuestra sala mayor. Y en el público el fervor, así se me ocurre calificarlo, por lo que estaba pasando en escena y la gente responsable de lo que pasaba. Moliére es un clásico del teatro y un maestro de la comedia. Prolífico autor, muchas de sus obras aún siguen en cartelera: El misántropo, Don Juan, El médico a palos, pero, tal vez, su obra más reconocida sea Tartufo, un impostor santurrón que pretende quedarse con los bienes de su benefactor, inclusive con su hija y con su esposa. La hipocresía es el gran tema de la obra, y Moliére también apuntó con ella a cierto grupo de cercanos al rey Luis XVI de Francia, que procuraban poder cercando al monarca e influyendo en sus decisiones. La obra sufrió la censura y fue denostada por el partido de los devotos de aquella época. Parece mentira que una obra estrenada en 1664 siga teniendo vigencia y ajustándose a la realidad de hoy. Pues bien, se juntaron los grandes del teatro mendocino para hacerla. Quiero decir, Mario Ruarte, Daniel Encinas, Alicia Casares, Gladys Ravalle, Sandra Viggiani, Marcelo Lacerna, Marcelo Ríos, Marcela Montero, Ernesto Suárez y Daniel Quiroga, para ponerla en escena, y el resultado fue magnífico. No pretende esta nota ser una crítica teatral, porque no soy crítico, y Dios me salve de ello. Pretende ser un agradecimiento a los que nos brindaron una noche de arte puro, exquisito, y por haberse juntado. Cuando al final de la obra los artistas saludaron al público, la ovación fue tan grande que el mismo teatro se debe haber asombrado. Gracias, compañeros del teatro, por dejar vanidades y protagonismos de lado y brindarse de una manera total al pueblo que los vio nacer y los sostiene. ¿Qué tal si lo hacen todos los años? Aunque sea por tres días. Para que nosotros, los que los queremos de años, podamos llevar a nuestros pibes y mostrarles: esto también es Mendoza y es de lo mejor del país. Bien por la idea y el impulso a la gente del teatro mayor. Feliz cumpleaños, querido Independencia. Y a ustedes, compañeros de escenario, una gran parte de mi orgullo de contarlos como amigos. Ustedes nos dignifican, ustedes nos salvan, en ustedes está el país que queremos.
Tartufo
Tres días a teatro Independencia
lleno. Atención, no cualquiera, ni
siquiera de los más requeridos
artistas de Buenos Aires, logran
llenar así nuestra sala mayor
