No quiero ir a preguntarle al Indek, porque seguro de que me sale con una cifra más disparatada que cualquiera de mis monólogos, tampoco quiero preguntarle al ministro de Seconomía, porque él suele tener una visión de escritorio, una interpretación estadística del asunto, así que le pregunto directamente a usted, amiga, amigo: ¿Cómo anda de sueldo? ¿Le alcanza el sueldo? Ah, claro, le alcanza para vivir diez días y para putear veinte. Es como dice mi amigo Montalto: si la palabra sueldo viene de soldar, no sé por qué a mí no me alcanza para tapar ningún agujero. Hay una copla que dice: Salario es el nombre justo / es la expresión más cabal / de decir que lo que cobramos/ alcanza pa’ un kilo ‘e sal. Hay como un deterioro, ¿no?, es posible que usted gane algunos pesos más que en el 2007, por ejemplo, sin embargo, lo que recibe le permite comprar menos cosas que en el 2007. Es un asunto de la inflación dicen los entendidos. Por eso, yo propongo eliminar las gomerías, que es donde se practica la inflación. Uno va al supermercado, agarra un changuito, y advierte que, con un toco así de guita, llena el changuito y alguno de sus bolsillos. Pero, al mes siguiente, comprueba que, con el mismo toco de guita, llena la mitad del changuito. Y al mes siguiente, ya entra al supermercado con una canastita en la mano y le sobra lugar. ¿Ahorrar? Mire, la última vez que ahorré fue cuando iba a la primaria y nos daban esta libretita adonde había que pegar estampillas. Ahorrar es bueno, el problema es tener qué ahorrar. Se está notando un deterioro creciente en eso que valora nuestro esfuerzo de un mes. Nuestro trabajo tiene los mismos números pero cada vez vale menos. No es que las cosas estén más caras, nosotros somos los que cada mes estamos más baratos. Según datos que me pasaron en la actualidad, la deuda externa Argentina asciende a 135.800 millones de dólares. Teniendo en cuenta que somos cuarenta millones de argentinos, si dividiéramos esos millones entre nosotros, nos tocaría a cada argentino 3.395 dólares. Digo, yo, ¿ y si hacemos esperar un poco a la deuda externa y cancelamos la deuda interna, ah?
Situación económica
No quiero ir a preguntarle al Indek,
porque seguro de que me sale con
una cifra más disparatada que cualquiera
de mis monólogos, tampoco
quiero preguntarle al ministro de
Seconomía, porque él suele tener
una visión de escritorio, una interpretación
estadística del asunto, así
que le pregunto directamente a
usted, amiga, amigo: ¿Cómo anda
de sueldo? ¿Le alcanza el sueldo?
Ah, claro, le alcanza para vivir diez
días y para putear veinte.
