El sector hotelero comenzó a definir nuevas iniciativas para poder recibir huéspedes tras siete meses de cuarentena y luego de que el Gobierno anunciara que ya no se requerirá aislarse durante 10 días en un alojamiento al ingresar a la provincia, una de las pocas situaciones que generaba ingresos a los hoteles del Gran Mendoza.
A pesar de la reapertura al turismo interno, la situación no mejoró los números de abril, en el momento más duro de la cuarentena: según el último informe de la Encuesta de Ocupación Hotelera elaborado por el Indec con las cifras de agosto, la caída interanual de pernoctaciones y viajeros superó el 99%.
Con estas cifras en la temporada pasada y perdiendo el ingreso de personas que debían guardar cuarentena, la “carta de salvación” para los hoteles yace en la llegada de turistas para este verano, según explicó Fernando Barbera, titular de la Asociación de Empresarios Gastronómicos, Hoteleros y Afines (Aehga).
“Tuvimos una reunión con el intendente de Ciudad, donde está la mayoría de las camas, para analizar cuestiones de promoción, tanto de turismo interno como de otras provincias. Se va a empezar a hacer promoción en lugares como Buenos Aires para reactivar los hoteles”, indicó.
Vacaciones en Mendoza
A pesar del inconveniente momentáneo que puede representar para algunos hoteles el nuevo cambio en las medidas, Barbera también destacó que se trata de el primer paso “hacia un largo camino” para reactivar el turismo, sobre todo teniendo en la mira las decisiones nacionales y de las provincias vecinas.
“Ahora es cuando va a empezar el trabajo para los hoteles del Gran Mendoza. Lo que realmente falta es tener la seguridad de que las rutas no se verán cortadas por intendentes o gobernadores, la gente necesita tener esa tranquilidad”, explicó, agregando que las barreras provinciales deberían flexibilizarse ahora que la circulación comunitaria afecta a todo el país.
A partir de noviembre, desde Aehga planean aprovechar el convenio de colaboración que Ciudad de Mendoza tiene con la CABA. “Además, es probable que todavía no haya turismo internacional, por lo que se buscan destinos locales. En Córdoba, por ejemplo, miran con ganas a Mendoza”, resaltó Barbera.
El invierno que pasó
Según el último informe del Indec sobre la ocupación, en agosto se registraron 1.121 pernoctaciones en el Gran Mendoza, frente a las 120.581 que hubo el año pasado para ese mismo mes.
La misma situación se dio con los viajeros: 572 residentes contra 51.007 hace un año. Ante la falta de movimiento, los hoteles 5 estrellas no abrieron todavía en la provincia, siendo los que más camas concentran, mientras que en todo Cuyo hubo sólo 70 hoteles abiertos.
A pesar de que la mayoría de las provincias tuvieron algún tipo de reapertura en sus establecimientos, la caída en la ocupación hotelera fue del 97% interanual en todo el país, con lo que Mendoza tuvo una reducción en la actividad dos puntos más que el promedio.
No más hoteles
Si bien la ministra de Turismo y Cultura, Mariana Juri, ya había señalado que quienes llegaran a Mendoza por ser trabajadores esenciales no tendrían que estar aislados 14 días, este jueves informó que la flexibilización abarca a cualquier persona que ingresa a la provincia.
De esta forma, “para facilitar este tipo de ingresos y por todas las vías, no solamente aéreas, no va a hacer falta hacer aislamiento en los hoteles”, afirmó, buscando recuperar la conectividad de forma paulatina.
Mendoza reanudó su actividad aérea este jueves, con vuelos hacia destinos como Buenos Aires, Córdoba, Misiones y Tierra del Fuego. Juri indicó que la provincia tendrá 20 frecuencias hasta que comience noviembre.
