Para Luciano Valdez, el alumno de 11 años de la escuela General Espejo de Agrelo (Luján de Cuyo) que hizo una obra con lo que tenía en casa y terminó volviéndose famoso en todo el país, su dibujo fue sólo una tarea más mientras jugaba con su familia en medio de la cuarentena. Por eso, cuando vio que su dinosaurio de barro había aparecido en televisión y diarios nacionales e internacionales, no podía creerlo.
“Siempre hago arte con lo que tengo a mano. Me gusta dibujar, a veces hago cosas para jugar. Extraño la escuela, por la comodidad de hacer la tarea allá y el recreo”, contó Luciano a El Sol desde la casa de su abuela en Buena Nueva (Guaymallén), donde pasa el aislamiento obligatorio con su mamá y sus hermanos.
Luciano reconoció que es tímido, pero mostró con orgullo la carpeta de arte que va completando con nuevos trabajos cada dos semanas. En ella aparece pintado con lápices de colores el mismo personaje que lo hizo famoso: un dinosario con la espalda cubierta de espinas.

A su alrededor, sus hermanos más chicos juegan con máscaras de cartón de superhéroes, que también les hizo él. “No le es fácil completar toda la tarea sin las explicaciones en la escuela y sin estar en su propia casa, pero nos arreglamos. Él todo el tiempo tuvo esa pasión por dibujar“, indicó su madre, Ivana Ardaya.
Entre las dificultades que encuentra Luciano estos días figura tener sus propios elementos para estudiar, incluso en cuanto a la ropa. “Soy de River, pero tengo que usar un buzo de Boca que me prestaron acá porque mis cosas están en casa”, relató.
Debido a un inconveniente familiar, Ivana con sus hijos pequeños se dirigió a la casa de su madre para pasar unos días acompañándola justo cuando comenzó la cuarentena. “Mi esposo quedó allá, trabajando en la viña y nosotros estamos acá, esperando que podamos ir de nuevo”, explicó.
La tarea
La obra se trató de una tarea que la maestra de plástica le pidió a los estudiantes de sexto grado de la escuela General Espejo. La consigna era simple: dibujar algo “con lo que tengan en casa”.
Luciano utilizó los elementos que había en su patio y creó un dinosaurio: barro para el cuerpo, polvo de ladrillo para las espinas y palitos para las garras y escribir su nombre. Lo que en otro contexto podría significar una actividad más, en medio de la crisis generada por la pandemia de coronavirus, tuvo un fuerte impacto en el país.

La madre relató el “detrás de escena” del dibujo, que comenzó con una búsqueda en Internet.
“La consigna era salirse de la hoja, hacer algo con lo tuviésemos acá. Pero mientras mirábamos, encontrábamos cosas que no podíamos hacer nosotros“, explicó Ivana. Con esta situación, decidieron cambiar el enfoque: primero dejaron claro qué quería hacer Luciano y después buscarían la manera.
“El quiso hacer el dinosaurio que ya tenía en una tarea anterior. Así que le dije que lo hiciera con barro. Después se fue sumando el polvo de ladrillo para la espalda y las cañas para los dienes, las garras y su firma”, indicó la mamá.
Para ella, la recepción de la gente la llenó de orgullo. “A mí me pone un poco incómoda, pero todo esto es una alegría para él”, afirmó.
Por su parte, Claudia Arabena, la maestra de plástica de Luciano, también se mostró orgullosa con el trabajo. “Me da una satisfacción enorme rescatar esos trabajos de los chicos, que a pesar del entorno, tienen ganas de seguir adelante. Eso valoriza mucho más su obra“.
“Fue emocionante para toda la escuela. Los chicos le ponen ganas, no tienen internet ni todas las herramientas necesarias para trabajar en casa, pero se esfuerzan día a día“, resaltó.
