Fantástica la convocatoria de la provincia en este fin de semana muy largo que comenzó con fe y terminó con memoria. La gente de la Secretaría de Turismo está chocha con la cantidad de turistas que se acercaron a Mendoza. Algo así como 83.000 visitantes. Los alojamientos no alcanzaron. No me pida más, porque no hay. ¿Cómo se va a venir sin la casa rodante? ¿Carpa no trajo? Entonces a manotear lo que viniera, casas de familia y hasta hoteles alojamiento. Le decía una turista a su marido: “No, en hotel alojamiento no, que ya no me acuerdo cómo se hacía”.

    Se llegó al colmo de pedir alojamiento en los cuarteles militares. Los militares chilenos se asustaron,porque pensaron que los argentinos estábamos reclutando tropas en la frontera. Así es, al Liceo Militar, por ejemplo, se le solicitó que facilitaran sus instalaciones. Mal le debe haber caído a los turistas, que se acostaban a las cinco, que a las seis les tocaran diana para levantarse. Cuestión que la Semana Santa fue un éxito y muchos dicen que gran parte de ese éxito se debe a la propuesta cultural: Por los Caminos del Vino. La verdad es que no sé a quien se le ocurrió la idea, pero ha prendido como cierre de abrojo.

    Música clásica bien hecha, con invitados destacados, en un ambiente de bodega, entre montañas y, después, buenas copas de excelente vino, es una propuesta maravillosa, que hay que perfeccionar para que dé todavía más rédito en el futuro. Por supuesto que los mendocinos no se quedaron atrás, muchos agarraron sus petates viajeros, se subieron a un auto o a un micro, y ¡A, Chile, pues! En la Aduana la cola iba de Horcones hasta los portones del parque.

    Le convendría a la Iglesia que Semana Santa no fuera feriado, así sus feligreses van a la Iglesia de acá y no a la de Reñaca. La ciudad apareció distinta, yo caminé por la Peatonal estos días y parecía una peatonal de Babel por la cantidad de idiomas que se hablaban, y ni un “güevón”, ni un “pericote”, ni un “donde topa lo pandito”. Los que llegaron de minivacaciones llegaron molidos. Para colmo, el 2 de abril cae miércoles, el 1 de mayo cae jueves, y el 25 de mayo domingo. Lo que se dice, una forma muy original de perder feriados. En fin, habrá que esperar las vacaciones.