La compañía de un perro es para muchas personas una de las mejores experiencias. Niños y grandes juegan y se divierten con ellos. Hacen de lazarillos para ciegos y hasta se los entrenan para ayudar a personas que padecen de trastorno de espectro autista.

Sin embargo, hay una problemática que aqueja a toda la sociedad y es el abandono de estos animales. En general, en el país –a pesar del arduo trabajo de los ONG proteccionista– miles de perros vagabundos recorren las calles de diferentes ciudades en busca de comida y un poco de cariño. En base a esto, los senadores provinciales radicales Claudia Salas y José Orts presentaron un proyecto llamado “Perros al servicio de la comunidad”, que intentará recuperar a animales en estado de abandono para que realicen “servicios sociales”.

“El objetivo es rescatarlos y posteriormente adiestrarlos para ponerlos al servicio de la ciudadanía. Planteamos trasladarlos a un centro de contención, que existen en casi todas las comunas, donde se realizará un proceso de higiene-sanidad y profilaxis-elección y adiestramiento a cargo de los profesionales adecuados”, señaló Salas, quien aseguró que cuentan con el apoyo de diferentes protectoras de animales y de veterinarios aunque aún no han estimado el presupuesto necesario para concretarlo.

Y agregó: “El final del proceso implica la entrega en adopción del can a una entidad pública que puede ser bomberos y policías para que ayuden en rescate de personas en derrumbes, terremotos o cualquier otro tipo de catástrofe. Pero también para que asistan a personas con discapacidades: ciegos, sordos, autistas. Siempre con el seguimiento y control necesario por parte de la autoridad competente”.

El proyecto de los senadores radicales sostiene que “Argentina es el país de América Latina que tiene mayor cantidad de mascotas en los hogares –nueve millones de perros y 3 millones de gatos–, y supera en porcentajes a Chile, México, Brasil y Colombia”.

“Según estadísticas que nos han brindado diferentes protectoras, en Mendoza hay 57 mil perros y gatos abandonados en las calles. La provincia está en alerta por la superpoblación, y sólo algunos municipios realizan esterilizaciones masivas. Frente a este complejo panorama, surge la medida con la que pretendemos que los perros presten un servicio social”, indicó la senadora.

 

Los funcionarios legislativo tienen la intención de rescatar, en una etapa inicial, un dos por ciento de los animales vagabundos que “podrían desempeñar labores de perros alerta de hipoglucemias para personas con diabetes; perros señal para discapacidad auditiva o guía para discapacidad visual; perros en servicio de salud (en terapias asistidas); de rescate y de ayuda social en residencias de ancianos, centros penitenciarios y centros de drogodependientes, entre otros.

Por su lado, Ana Capozucco, del refugio Ampara de San Martín, confió que el proyecto les resultó muy interesante porque una gran parte de los perros de la calle se pueden recuperar: “Nosotros trabajamos desde 1995 haciendo rescate de perros callejeros. Hay muchos que se pueden vacunar, recibir atención médica y reubicar en un hogar. Pero hay otros que están muy enfermos o muy viejitos y esos son los que tenemos en el refugio. Actualmente tenemos alojados a 80, de los cuales seis podrían ser parte de una familia o ayudar a algún chicos con autismo”, indicó la mujer.

En este sentido, el veterinario Lázaro Albarracín contó que en muchos países hay programas oficiales de perros que dan asistencias pero que estos canes son de una raza determinada y señaló que los callejeros pueden prestar ayuda a personas con alguna patología dependiendo la vida que hayan tenido.

“No todos los perros callejeros pueden prestar asistencia. Hay muchas condiciones que hay que tener en cuenta sobre todo el tipo de vida que han tenido y que no hayan sido maltratados”, dijo el médico veterinario e inmediatamente apuntó: “Todos los perros pueden educarse pero mientras más chicos es mejor ya que un perro viejo tiene sus mañas”.

Con respecto a utilizar a los canes vagabundos para que hagan trabajos de rescate juntos a bomberos, desde de la Escuela de Adiestramiento Canino de Mendoza (Escam) confiaron que no es una tarea tan viable.

“Hay razas que sirven para este tipo de labor y, no sólo necesitan tener una estructura ósea y muscular sino que entrenamientos desde los dos meses de vida. El entrenamiento es muy importante porque tienen que soportar muchas horas de trabajo”, dijo Raúl Castro de Escam y señaló que no sólo es necesario un perro sino que una persona que sea su guía y se entre por los menos durante dos años junto al animal.