El empresario Carlos Rosales, presidente de la aseguradora PROF y protesorero de San Lorenzo de Almagro, se convirtió en el nuevo propietario del Grupo Garbarino.
“El empresario Carlos Rosales se convirtió en presidente del Grupo Garbarino luego de que este miércoles 10 de junio se firmó el traspaso de las acciones y así hacer efectiva la compra del Grupo Garbarino, que se encuentra conformado por las empresas Garbarino, Compumundo, Digital Fueguina, Tecnosur, Garbarino Viajes y Fiden”, anunció el comprador a través de un comunicado. El mensaje aclara que era objetivo de la nueva administración la “continuidad e incremento” de la nómina de 4.325 empleados del grupo.
Fanático del rock y especialista en recuperar empresas en problemas (en 2017, a partir de su ingreso como accionista, la aseguradora Prof multiplicó por cuatro su volumen de negocios), Rosales se presenta como un “self made man” que comenzó repartiendo pizza y hoy está al frente de un holding económico. También es dueño del lodge 5 estrellas “Don Enrique”, ubicado camino en Misiones, y el restaurante Schiaffino, en el barrio porteño de Recoleta. Hace un año empezó a hacerse conocido cuando presuntamente intentó comprar el diario Ambito Financiero, hoy controlado por Cristobal López.

También tuvo un breve paso por la política, como director provincial de Clubes de barrio de la Secretaría de Deportes de la provincia de Buenos Aires, durante la gobernación de Daniel Scioli.
Garbarino tiene 200 sucursales, 32 centros de distribución logísticos y una deuda calculada en $ 12.000 millones. La venta se aceleró luego de que se acordara en mayo el proceso de due dilligence, tras negociaciones con otros grupos interesados en la compra cuyas ofertas no prosperaron. La velocidad de la operación estuvo impulsada por la necesidad de los acreedores de la empresa.
En la puja por quedarse con la cadena, Rosales le ganó la pulseada a pesos pesados como el fondo Inverlat, dueño de Havanna y Reef entre otras marcas, que había logrado un acuerdo con los bancos por una quita del 70%, pero las negociaciones se estancaron a la hora de resolver el conflicto con los proveedores. El 27 de marzo venció el acuerdo de exclusividad para negociar y la operación no avanzó.
Fue cuando aparecieron los dos nuevos interesados: Ricardo Depresbiteris, el dueño de Covelia y cercano al sindicalista Hugo Moyano, y Rosales, quien finalmente se quedó con la compañía.
“Después de un largo proceso de trabajo conjunto, entre los equipos técnicos, proveedores y management de la empresa, finalizó el due diligence y esto marca el inicio de una nueva etapa Carlos Rosales destacó el enorme desafío que implica poner en marcha el nuevo plan de negocios y expansión de la mayor cadena de retail del mercado argentino. Una empresa de 69 años de historia con un importante capital humano que ha sabido apostar a la omnicanalidad, integrando todas las ventajas del mundo físico y del online, para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo, siendo la segunda empresa de comercio electrónico del pais”, agregó el comunicado.
Además Rosales debió negociar también con el titular de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), Armando Cavalieri, a quien le garantizó semanas atrás la continuidad de todos los puestos de trabajo y una inyección de entre $ 50 y $ 70 millones para ponerse al día con los sueldos.
