¿De qué se trata el petting? Las reglas son simples: vos y tu pareja en una sesión quenchi, intensa y prolongada, en la que vale todo, salvo el coito.

“Petting” proviene del verbo inglés “to pet”, que alude a besar, mimar, acariciar, tocar. Sin saber que se llamaba así, todos con sus primeros novios o novias realizaron el clásico franeleo en la intimidad.

El petting es de lo más usado por aquellos que todavía no se animaron al debut sexual, por las adolescentes temerosas o hasta por aquellas que quieren mantenerse vírgenes hasta el casamiento. Y claro, como no podía ser de otra manera, por muchas que quieren evitar el embarazo (método efectivísimo, si los hay).

Pero además de todo esto, es una práctica que, como todo juego, es ideal para cambiar la vida íntima con la pareja, conocerse más a fondo y reavivar el placer. Dejar de lado la clásica penetración y concentrarse en otro abanico de sensuales posibilidades puede resultar altamente erótico.