Por la pandemia son varios los festivales y espectáculos culturales que se cancelarán en el mundo entero. En Mendoza, aún no hay nada definido, pero cobra mucha fuerza la imposibilidad de hacer la Fiesta Nacional de la Vendimia. Ante la indecisión hay una fuerte preocupación en Producción Cultural y Vendimia ya que, en caso de hacerla, no se llegaría con los plazos.
Desde el área, dirigida por Alejandro Pelegrina, están muy preocupados porque en caso de que las autoridades de la cartera y el Ejecutivo den el visto bueno para la realización de la fiesta máxima tendrían que hacer todo a contrarreloj.
Durante la gestión anterior, comandada por Diego Gareca, se llamó a concurso para guión y realización de la Vendimia en junio, a más tardar en julio, de modo que en esta época ya se conocía al responsable de la fiesta y a su equipo de trabajo, lo que permitía empezar con los llamados a licitación para las distintas áreas.
“Hoy no hay nada definido y eso es alarmante. Además, en caso de que se decida hacer el festejo sería con el 50% de los artistas, es decir, ya no se trataría de una Fiesta con mil artistas en escena, sino 500”, aseguraron desde Producción Cultural y Vendimia.

Otro de los puntos que se tiene en cuenta, tal vez el más problemático, es el de la presencia de público que sería todo mendocino. “En las condiciones en que estamos, es imposible reunir en una misma noche a 20 mil personas, por ende, sólo se permitiría el 50%, pero aún no se ha establecido un protocolo de Vendimia, por lo que es muy remota la posibilidad de pensar una fiesta en el Frank Romero Day con espectadores”, agregaron.
La palabra oficial
Tanto la ministra de Cultura y Turismo, Marina Juri, como el propio gobernador, Rodolfo Suarez, han admitido que la posibilidad de realizar la fiesta es algo que, por ahora, se analiza.
Hace una semana, en conferencia de prensa, Suarez manifestó: “Ya tendríamos que estar comenzando con los trabajos previos y no ha sucedido. No vamos a gastar plata pensando que se puede hacer o no la fiesta, pero todo nos indica que no la vamos a hacer”.
Asimismo agregó: “Estamos evaluando todas las posibilidades, pero avizoro un complicado panorama. Hay algunas actividades internacionales masivas que se están suspendiendo”.
Por su parte y en sintonía con el mandatario, Juri expresó: “Estamos evaluando todas las posibilidades. De hecho hay varias actividades que, a nivel mundial, se van suspendiendo. De modo que es una posibilidad la suspensión de la fiesta”.
En busca de alternativas
Frente a este panorama, los actores y trabajadores de la Vendimia han expresado su deseo de analizar alternativas en una mesa de diálogo.
“Vamos aprendiendo a reinventarnos. Creo que sí es posible la realización de la fiesta, pero de otra forma, con material editado y que sea posible ser visualizado por tevé”, dijo Adrián Sorrentino, un actor que ha pisado el Frank Romero Day y conoce del tema.
El artista manifestó que se podría reestructurar el guión y buscar el modo de hacer el festejo. “En Mendoza hay grandes actores, bailarines, cantantes, en definitiva, hay grandes artistas, por lo que se podría hacer algo lindo y atractivo. Obviamente habría que ver el modo de hacerlo con conciencia social”, agregó.
Al ser consultado si le afecta la no realización de la Fiesta, Sorrentino expresó: “Con la suspensión habrá una gran perdida económica para todas las artes de la provincia. Hay mucha gente que vive de esta fiesta y que espera este festejo tan importante para la provincia”.

Por su parte, Marcelo Mengarelli, escenógrafo y responsable del área de Vestuario de vendimias centrales y departamentales, manifestó: “Es un tema que nos tiene muy mal a todos los artistas. Estamos muy preocupados ya que, para muchas familias, el trabajo en Vendimia les significa contar con un ahorro para todo el año”.
“No podemos perder esta carta de presentación al mundo. Creo que hay que gestionar un espacio de diálogo y no ser tan prematuros a la hora de decir que no se va a hacer. En vestuario hay 60 personas trabajando y detrás de ellas hay familias, de modo que hay que pensar en ellos también”, agregó.
Mengarelli recalcó que son muchos los sectores que dependen de la Fiesta Nacional de la Vendimia, por ello, instó a las autoridades del Gobierno y de Cultura a que convoquen a una reunión para poder llegar a un acuerdo.
“La Fiesta es posible hacerla teniendo en cuenta ciertos recaudos propios de la pandemia. Sólo hay que ver el modo y diagramarla, para ello, es necesario sentarse a trabajar todos juntos”, culminó.

Antecedentes
Hasta la fecha, la Fiesta Nacional de la Vendimia ha sido suspendida en dos oportunidades. La primera, en 1956, cuando Juan Domingo Perón fue derrocado bajo la autodenominada dictadura cívico-militar “Revolución Libertadora”. Por ese motivo, se decidió suspender los festejos vendimiales por lo que la candidata electa en 1955, Nélida Rotti, ejerció el cargo por dos períodos.
La segunda vez fue en 1985, luego del terremoto que azotó a la provincia el 26 de enero de ese año. Los daños fueron tan significativos que las autoridades decidieron cancelarla definitivamente.
Nuevamente la reina del año anterior debía ejercer su rol por dos periodos, pero, la particularidad de ese año fue que la mujer que resultó Reina Nacional del ´84 renunció a la corona para casarse, por ello, por decreto, el gobernador Santiago Felipe Llaver, nombró a su virreina, Mónica Tous, como Reina de la Vendimia del 85.
Casualmente Tous es la tía de Mayra quien resultó electa este año y que podría correr con la misma suerte en caso de que se suspenda la Vendimia 2021.

