Estamos a horas de festejar la Navidad y a tan solo días de iniciar el 2020. Reuniones y despedidas de año se acumulan y con ellas, también los excesos en comidas calóricas y bebidas con alcohol…¡también! Sin embargo, es posible pasar estas fechas sin caer en culpas y poder comer disfrutando cada bocado. ¿Cómo lograrlo? La doctora Viviana Battan  (MN. 133.505) especializada en medicina ayurveda, nutrición familiar y health and beauty coach, brinda algunas pautas para tener en cuenta en este fin de año para sumarlas a las rutinas diarias de alimentación y estilo de vida. ¡Tomá nota!

1: Ordenar la heladera

Lo primero que se aconseja es ordenar la alacena y la heladera, organizarlas con opciones saludables. Por ejemplo, una buena alternativa es comprar muchas frutas y verduras y dejar preparados dips de verduras para acompañar las comidas con salsas como humus, guacamole o una rica crema de zanahoria hechas en casa. Así, cuando aparece la tentación, se puede recurrir a la opción saludable para picar y no a la típica comida rápida o galletitas.

2: El agua como principal aliado

Beber mucha agua, antes y durante las comidas. Siempre es mejor si el agua es tibia o caliente, ya que a esa temperatura ayuda a estimular el fuego digestivo y además regulariza el metabolismo, por lo que el cuerpo se activa para alcanzar la temperatura corporal central. Por el contrario, las bebidas frías favorecen el fuego digestivo y bloquean la digestión.

3: Caminar, siempre caminar

Caminar después de las comidas. Se recomienda hacer al menos 100 pasos para ayudar la digestión. Lo recomendable es que las personas se mantengan activas. De esta forma, se ayuda a que al menos lo que se come sea digerido y no se acumule como peso o toxina por no ser procesado. No es recomendable comer ni beber nada -excepto agua- al menos 3 horas antes de acostarte.

4: Una copa de vino

Disminuir el alcohol, buscar alternativas. No hace falta llegar al extremo de ser abstemio en las Fiestas, ya que una copa de vino puede resultar digestiva. Pero, los excesos, sobre todo con los tragos y las bebidas de alta graduación alcohólica como el vodka o el gin, pueden hacer que la situación cambie.

La mayoría de las personas subestima la cantidad de calorías que contienen las bebidas alcohólicas, y no solo las bebidas en sí, sino que el alcohol puede alterar los niveles de azúcar en la sangre, ya que evita que el hígado produzca glucosa. Como resultado, se puede experimentar hipoglucemia, lo que se traduce en que, aunque la persona se haya saciado, siga sintiendo hambre y así se genera y alimenta un círculo vicioso.

5: Evitar las gaseosas

Disminuir las gaseosas o mejor dicho no adquirirlas. Se pueden hacer aguas saborizadas caseras, por ejemplo, se pueden utilizar las cascaras de la fruta si hacemos ensalada de frutas y agregarle hierbas refrescantes como el hinojo, la menta, o el cilantro, y así se puede disfrutar de una bebida sabrosa para grandes y chicos, sin saborizantes, endulzantes o azúcares.

6: Atención plena en las comidas

Comer con atención. Las reuniones de fin de año suelen ser masivas y lo más fácil es optar por la opción del buffet. Entonces en ese contexto las personas tienden a charlar, tomar y comer, todo junto, sin darse cuenta de qué comen y sin advertir las cantidades de alimentos que ingieren. En lo posible, es recomendable servir en un plato lo que se desea, busca un lugar tranquilo para saborearlo y luego levantarse para seguir disfrutando los pequeños detalles, los sabores, aromas y texturas. Poner plena atención y consciencia en lo que se está haciendo ayudará a que se coma menos y se disfrute más.

7: Actividad física, imprescindible

Reemplazar la alimentación emocional con al menos una actividad física. Las fiestas suelen traer muchas alegrías, pero también nostalgias, estrés y hasta discusiones familiares. No hay que desquitarse con el paladar, sino que por el contrario recomiendo transformar esa emoción en una actividad positiva. Llamar a un amigo, ir a caminar, meditar, practicar posiciones de yoga o realizar una buena acción por alguien pueden ser excelentes alternativas. Harán que nos sintamos mucho mejor y podremos ver como esa nostalgia se disipa.

8: Practicar la mentalidad de la abundancia

Durante las Fiestas muchas veces sucede que las personas piensan que deben comer por ejemplo un montón de pan dulce o de cordero, ya que no lo volverán a comer hasta el año próximo. Si se tiene esa debilidad y fascinación por la comida navideña, un buen recurso podría ser cocinar estos platos también en otra época del año y durante las fiestas procurar equilibrar las porciones.