Por primera vez desde el 2001, la recaudación por regalías petrolíferas en Mendoza muestra un descenso en la comparación internaual. Entre enero y octubre del año pasado se recaudaron $2.378 millones mientras que en el mismo periodo de 2016 fueron $2.627 millones. Es decir, una caída de 9,5%.
La incertidumbre por decisiones políticas que afectaron al sector, los vaivenes del dólar y el precio del barril de crudo a nivel internacional fueron factores que complicaron, principalmente a comienzos del 2017, la producción de petróleo en la provincia. La consecuencia directa fue la baja de los ingresos por regalías.
Para encontrar otro descenso similar hay que remontarse al fatídico 2001: en los diez primeros meses de aquel año ingresaron a las arcas provinciales $86,4 millones por regalías petrolíferas y en el mismo lapso del 2000 la recaudación había alcanzado los $95,9 millones. Es decir, un resultado negativo de 9,9%.

Evolución de la recaudación por regalías petrolíferas
Incluso los números actuales contrastan claramente con las cifras del pasado reciente: tomando en cuenta todo el 2016, la recaudación por regalías petroleras había crecido un 40% en comparación con el 2015.
Producción en baja
La evolución de las regalías petrolíferas está atada a la producción de crudo, que también muestra un descenso: pasó de 3,8 millones de metros cúbicos entre enero-octubre de 2016 a 3,6 millones en el mismo lapso del año pasado.
Sin embargo, la situación no tomó por sorpresa al gobierno provincial. “¿Si preocupa? No necesariamente”, respondió Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería, quien destacó a la reducción del precio del barril de crudo como uno de los factores que llevaron a esta caída.
En este sentido el funcionario afirmó que antes las empresas cobraban el barril de crudo a una precio interno o “criollo” que cotizaba aproximadamente en 75 dólares, pero el gobierno nacional eliminó esa fórmula y se comenzó a tomar como base el precio internacional, que oscila entre 50 y 55 dólares. “Cuando el precio del barril cae, las empresas petroleras ponen en stand by las inversiones”, explicó.

Emilio Guiñazú -izquierda- secretario de Energía de Mendoza.
Además existe un declive natural de los yacimientos más antiguos, que producen cada año menos crudo. Los conflictos sindicales en Neuquén también complicaron la situación en Mendoza porque se tuvo que parar la producción durante una semana de importantes yacimientos en el sur. “Y esa producción que se perdió no se recupera”, comentó Guiñazú.
“En la primera etapa del año las empresas frenaron las inversiones. En la segunda parte la situación mejoró y comenzó a revertirse”, manifestó el subsecretario de Energía. “La realidad en Mendoza no fue tan mala como en otras provincias”, agregó.
Esperanzas en el 2018
En el gobierno consideran que el año que recién comienza será mejor para el sector. Sin las dudas que le generaban a las empresas el “precio criollo”, con los valores del barril de crudo en recuperación y el dólar marcando una tendencia alcista, se espera que la actividad se normalice y las petroleras acrecienten sus inversiones. El resultado de ese combo debería ser un crecimiento de la producción y, consecuentemente, de las regalías.
Mirando al futuro, hay una gran expectativa por el llamado a licitación pública de 11 áreas hidrocarburíferas (9 de exploración y 2 de explotación) durante el primer semestre de 2018. “Estamos confiados que los nuevos contratos, con plazos de cumplimiento y cronogramas de inversión precisos, nos van a permitir dejar atrás una etapa que no favorecía el desarrollo de un sector clave para la economía”, afirmó a fines del año pasado el ministro de Energía, Martín Kerchner.
Está previsto que el 5 de mayo y el 14 de junio se adjudicarán las áreas para explotación y exploración, respectivamente.
“Mendoza no tiene el petróleo del Golfo de San Jorge pero ofrece un buen clima de negocios y mayor previsibilidad”, señaló Guiñazú. En el gobierno destacan que empresas importantes que no tienen operaciones en Mendoza, como Pan American, mostraron interés en la licitación. “Esperamos ofertas realistas por 8 o 9 áreas, con una inversión de unos 1.000 millones de dólares en exploración”, agregó el funcionario.
