Kiara es una nena de 6 años que logró salvar a su hermanita, de tan sólo 3, mientras se incendiaba su casa ubicada en el barrio Flores, de Ciudad. Las menores lograron escapar de las llamas y resguardarse en la cucha del perro, viendo cómo la vivienda se desplomaba.

“Mamá, salvé a la Dani. Donde corría, el fuego caminaba”, le contó entre lágrimas la pequeña heroína a su madre, quien volvía de hacer las compras.

El siniestro ocurrió el 11 de junio, la historia trascendió en las últimas horas por un pedido de ayuda en las redes sociales para la familia. El escrito estaba acompañado de una foto en la que se ve a Kiara sentada en las ruinas de su hogar junto a una muñeca desarmada entre las cenizas, la misma a quien le pide perdón por no haber podido socorrer.

“El otro día encontró a su muñeca que estaba toda quemada, la agarró y le dijo: ‘Perdoname no pude agarrarte del fuego’”, relató a El Sol, Liz Toribio (32), su mamá.

El día del accidente, la mujer volvió de trabajar y se quedó al cuidado de sus cuatro hijos. Mientras Matías (9) y Kenai (5) jugaban en las inmediaciones de la vivienda al fútbol, Kiara y Dani estaban en la habitación.

“Como las niñas insistían en comer milanesas, salí a comprar a dos cuadras. Habré demorado 20 minutos, cuando de repente veo a Mati que venía gritando avisándome que la casa se incendiaba con las nenas adentro”, dijo.

Y recordó: “Comencé a correr desesperada, pero mis pasos eran lentos. Cuando llegué hubo una explosión, estallaron las ventanas y me desplomé en el piso. No paraba de gritar: ‘Mis hijas se queman, están adentro’”.

Sin embargo, Kiara apareció con su hermanita de la mano.

“Estaban vivas, las abracé. Al tiempo que la nena me contaba que había logrado sacar a su hermana”, relató Liz, y comentó que hasta el día de hoy la niña se culpa y se reprocha no haber podido apagar el fuego y salvar las pertenencias de su familia.

Todo quedó a oscuras

Las imágenes de lo que sucedió ese día vuelven a Kiara como si hubiese sucedido ayer. Según cuenta la nena, estaba mirando televisión mientras cambiaba a su hermana cuando comenzaron a volar unas chispas provenientes de una estufa eléctrica – que habían comprado hacia poco menos de una semana- y todo se apagó y se volvió oscuro.

El calefactor cayó a la cama, que comenzó a prenderse fuego y las niñas decidieron escapar. Segundos después, estalló la garrafa, destruyendo toda la edificación.

Tras salir al patio, se escondieron del horror en el canil de su mascota.

Volver a levantarse

Una vez que los bomberos apagaron las llamas la familia se dio cuenta que se habían quedado sin nada. “Al menos mis hijas están viva”, se alentó la mujer, que en la última semana perdió el trabajo.

“Cuidaba a una señora mayor por hora y murió hace unos días”, relató.

Tras el incendio la familia se trasladó a la vivienda de unos vecinos, pero tuvieron que desalojar el espacio. Ahora se encuentran compartiendo una habitación que otro residente del barrio les prestó.

Desde la municipalidad de la Ciudad de Mendoza señalaron que a esta familia y a otras de la popular barriada se las ha asistido con ropa y alimentos. En tanto, una vez que construyan su lugar al dintel, también se les entregará el  correspondiente techo.

“Para poder levantar las paredes necesitamos ladrillos y materiales de construcción, pero dada nuestra situación actual no podemos comprarlos”, afirmó la mujer desconsolada.

Por su parte, Kiara sigue siendo el sostén emocional de todos. “Ella me dice: ‘Mamá no te preocupes, vamos a estar bien. Lo más importante es que estemos juntos”, concluyó Liz.