Entidades representativas de las micro y pequeñas y medianas empresas expusieron ayer en la comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados la necesidad de establecer en una futura ley de entidades financieras un régimen especial para el sector y bajar los costos que deben afrontar. En el marco de la ronda de consulta que viene llevando la comisión que preside el legislador Alfonso Prat Gay (CC) en relación con tres proyectos presentados para remplazar la norma vigente, los dirigentes de la Red Argentina de Instituciones de Microcréditos planteó que está faltando “un marco jurídico adecuado” para el sector. Julián Contábile señaló las “cargas fiscales al microemprendedor” dificultan su acceso al microcrédito y estimó que si existiese “un buen marco regulatorio se podría llegar a a un millón y medio o a dos millones de microemprendedores que tiene Argentina y no cuentan con apoyo financiero”.

    Eduardo Ramos Mejía, también de la entidad, indicó: “Necesitamos acceder a un fondeo lo más barato posible y que el que recibe el crédito lo haga en el menor tiempo que se pueda”. En la comisión están en tratamiento tres proyectos de ley para establecer un nuevo sistema de entidades financieras: uno de Federico Pinedo (Pro) también firmado por diputados del Peronismo Federal; otro de Gerardo Milman (GEN) y Carlos Heller (Nuevo Encuentro), quien, a su vez, es titular de Credicoop. Frente a la problemática de la asistencia financiera a los microemprendedores, Heller admitió que le “cuesta” ver al sector “encuadrado en la ley de entidades financieras” y manifestó su duda de que “sea tema de esta ley”. “Si lo ponemos (al sector) en la órbita del Banco Central, no le estaremos haciendo una gauchada”, advirtió. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que nuclea a 1.371 federaciones y cámaras pymes de todo el país, consideró “indispensable contar con un sistema financiero que apunte a aumentar la producción”, dijo el vicepresidente de la entidad, Elías Soso.

         A su vez, Vicente Lourenzo sostuvo que la ley en ciernes debería sentar las bases para un “sistema bancario para el desarrollo poniendo topes a los costos financieros” y estimó que, además, es necesario cambiar “posiciones reglamentarias del Banco Central, defendiendo hacia donde va el crédito”. Por último, el representante de Apyme, Juan José Sisca, apuntó: “Desde el 2003 hemos crecido pero con capital propio” y resaltó que “el sistema financiero no jugó (en los últimos años) como debería jugar para el desarrollo”. “Hace más de 30 años que no tenemos herramientas financieras para desarrollarnos”.