Un dicho del folclore cuyano, se pregunta: “¿Cómo puede ser que la policía chupe?” Ahora vamos a tener que extender el concepto hacia otro tipos de funcionarios. Por ejemplo, ¿cómo puede ser que los diputados chupen? Ustedes la conocen a Patricia Bullrich, ahora de la Coalición Cívica, pero que tiene más partidos encima que el Víctor Legrotaglie. Pues, al parecer, venía de una reunión política y la paró la policía que estaba haciendo un control de alcoholemia en la ruta.
Dijo ella: “Mire que yo soy diputada”, y le contestaron: “La ignorancia no es atenuante. Así que sople por este tubito, por favor”. Y zas, le dio positivo. Estaba chupada, o con unas copitas demás, por decirlo más atenuadamente. “No, no puede ser, yo soy diputada nacional, háganme de nuevo el test”, y se lo tuvieron que hacer como quince veces, porque la muy astuta, en vez de soplar, aspiraba. (Aspira) “No, sople, sople. ¿no sabe lo que es soplar? ¿Nunca infló un globo? ¿Nunca le festejaron un cumpleaños y tuvo que apagar la vela?” Y nada che (aspira) y claro, así el aparatito no funciona, por lo tanto ella se declaró absuelta de culpa y trago.
Pero la cana dijo: “Para nosotros la prueba ha dado positiva y usted no está en condiciones de manejar, así que venga para acá el auto”. “¡No!, ¡no! Que es uno de los únicos tres autos que tengo, no me pueden hacer esto, pido que pasemos a un cuarto intermedio, por favor”. Entonces ocurrió que una persona que había votado por la ley que impuso los controles de alcoholemia violó la ley. Vengo de un acto partidario donde no tomé casi nada, porque el vino era muy malo. El ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Montenegro, sostuvo que Bullrich, al parecer, tomó más de una copa de vino malo.
Y El funcionario porteño concluyó que lo grave era que una persona que fue funcionario público y que es un referente político de un partido empiece a decir que eso –el test– no funciona, después de seis veces que le daba negativo, cuando era porque no quería soplar. En fin, ahora arrecian los apodos para Patricia, algunos le dicen: Antibiótico, se toma cada doce horas. Asistencia perfecta, vino antes de ayer, vino ayer, vino hoy. Casa Vieja, cada salida una tranca. Y Naranja en el suelo, se levanta, se lava y se chupa.
