Franco Colapinto terminó el Gran Premio de la Ciudad de México con una mezcla de satisfacción y frustración. Después de una carrera en la que había conseguido meterse entre los diez primeros y mostrar un buen rendimiento con Alpine, una penalización posterior por una infracción bajo bandera amarilla lo dejó sin puntos. Tras la competencia, el argentino asumió la responsabilidad y pidió disculpas al equipo.
“Es un final muy amargo”, reconoció el piloto, que no esquivó su responsabilidad por lo ocurrido. La sanción fue de 10 segundos por no desacelerar lo suficiente en un sector bajo bandera amarilla, una infracción que también recibió su compañero Pierre Gasly.
Colapinto había cruzado la meta en el octavo lugar y, tras una sanción aplicada a Oscar Piastri, llegó a quedar séptimo, con seis puntos en el campeonato. Sin embargo, la penalización lo relegó hasta la decimoquinta posición y modificó por completo el resultado de Alpine.
“Pido disculpas a todo el equipo por lo que ocurrió bajo bandera amarilla. Aunque es difícil de explicar, fue un error mío al volante”, admitió. De todos modos, destacó el trabajo colectivo durante la competencia y consideró que la escudería había tomado buenas decisiones en una carrera con varias reanudaciones y salidas del auto de seguridad.
“Estoy contento con nuestro rendimiento, aunque nos hayamos quedado sin recompensa”, agregó el argentino, que valoró el esfuerzo del equipo para revertir los resultados de las últimas carreras.
Por su parte, Flavio Briatore, director deportivo de Alpine, también lamentó el desenlace. Si bien destacó el ritmo de los autos durante la carrera y el desempeño de sus pilotos, cuestionó que la escudería se marchara de México sin sumar unidades después de haber terminado inicialmente con ambos vehículos en zona de puntos.
Briatore resaltó especialmente la actuación de Colapinto, a quien definió como autor de una carrera “muy buena y constante”, y también valoró la recuperación de Gasly, que había tenido problemas de potencia en la largada.
