Es curioso como la economía puede oponerse terminantemente a la religión. Uno sabe que Semana Santa es época de Cuaresma, derivación abreviada de cuadragésima diez, período de 46 días que comprende desde el miércoles de ceniza hasta el Sábado Santo. El término carnaval tiene que ver, deriva del italiano carnevale, que a su vez proviene de un término más antiguo: carne levare, carne, significa carne, y levare suprimir.
Por ser el comienzo del ayuno en la Cuaresma. La recordación eminentemente devota y profunda, la Cuaresma, tiene cinco (5) domingos, más el Domingo de la Pasión o de Ramos, en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón, son dominantes. No es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido. Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Hay cosas que rodean el acontecimiento, cuestiones menores pero significativas, como, por ejemplo, los huevos de pascuas.
Al parecer, el chocolate no es carne, porque se come abultadamente al fin del período. Dicen que un conejito esconde los huevos de pascuas y andan los pibes buscando huevitos por el patio sin ningún tipo de ayuda, porque la madre y el padre se olvidaron rápidamente de donde el conejo dejó los huevitos. Pero también tiene que ver con el ayuno.De ahí carnavale. Carne Levare, no se puede comer carne. Entonces, le hincamos el diente a los pescados, por ejemplo. Pero resulta que el precio del pescado se fue a las nubes, y miren que es embromado encontrar peces que vuelen hasta tan alto.
El Ministerio de Seconomía de la Nación ha invitado a los habitantes de este país a abstenerse de comprar pescado. Los peces están chochos con la medida, pero uno se encuentra en una disyuntiva, porque, por un lado no podemos comer carne, por cuestiones religiosas, y por otro lado no podemos comer pescado, por cuestiones económicas. Vamos a tener que arreglarnos con un purecito, como si las papas salieran muy baratas. Estamos encerrados, muchachos, no tenemos muchas opciones para Semana Santa. En una de esas, lo mejor es no comer, y tirar por la borda parte de esa guata que nos impide vernos los pies.
