Después de las elecciones de agosto, las reservas del Banco Central se vieron reducidas en una tercera parte de los 66 mil millones de dólares. Los analistas económicos ya estiman que para 2020 existe un “rave riesgo” de incumplimiento de las obligaciones a cancelar por el país. Y además que esta falta se daría al inicio de la gestión de Alberto Fernández como presidente.

El análisis fue publicado por la reconocida agencia Bloomberg, en el que analiza cuánto le queda al país ante las cancelaciones de deuda que tiene con bonistas. Ya a fines de 2019, Argentina tiene que pagar 5 mil millones de dólares, pero el tema es cuánto queda en las arcas del Cdentral.   

Las reservas extranjeras del país suman un total de US$43.000 millones, pero los analistas encuestados por Bloomberg News estiman que la cantidad que el Gobierno tienen a su disposición para gastar no es más de US$12.500 millones. Una analista de Amherst Pierpont Securities, Siobhan Morden, estima que la cifra es de solo US$6.500 millones.

Así es como “existe un grave riesgo de un incumplimiento duro el próximo año”, definió Morden, una situación esperada por los bonistas, por lo que han reducido el precio de algunos de los bonos internacionales del Gobierno a menos de 40 centavos por dólar. Los controles de capitales, que se aplicaron tras las elecciones, permitirán llegar a fines de este año en tanto que las expectativas por el incumplimiento ya se proyectan sobre el primer año de gestión de Alberto Fernández, según la publicación. 

Si bien el Banco Central no publica datos oficiales sobre las reservas netas, las estimaciones sobre los fondos varían. Las reservas netas podrían estar más cerca de los 10.000 millones de dólares, incluidos los depósitos del Tesoro en el Central y las reservas líquidas, según Ezequiel Zambaglione, responsable de estrategia de Balanz Capital Valores en Buenos Aires. El estratega de Bank of America Sebastian Rondeau en Nueva York estima que la cifra podría ser de 12.500 millones de dólares, mientras que Martín Castellano de Institute of International Finance en Washington estima que la cifra es de 11.200 millones de dólares.

Los pagos de intereses sobre la deuda en moneda extranjera totalizan US$3.500 millones hasta finales de 2019. Además, Argentina tiene otros US$1.500 millones de deuda en pesos.

En total, el país tiene una deuda pendiente de US$115.800 millones con inversionistas institucionales y minoristas, según el Ministerio de Economía.

Si Argentina recurre a partes de sus reservas brutas para mantenerse al día con los pagos, ello minaría aún más la confianza de los inversores y afectaría a los prestamistas existentes o potenciales.

Bloomber también considera que no es de sorprender que los swaps de incumplimiento crediticio (los CDS) impliquen una probabilidad del 97% de que Argentina suspenda pagos durante los próximos cinco años.

“El acceso al mercado de Argentina está cerrado, y es muy poco probable que pueda pagar la mayoría, o alguno, de estos pagos de intereses dada su situación actual”, escribió el estratega de mercados emergentes de Citigroup Inc., Donato Guarino, en Nueva York en un comentario, refiriéndose a la carga total de la deuda. “Argentina se está quedando sin efectivo, de ahí la necesidad de reestructurar”.