Ya lo había advertido el presidente Alberto Fernández el domingo: la prioridad, en medio de la pandemia, es alivianar las cargas y las presiones económicas que tienen millones de argentinos y que se pueden potenciar en medio de la cuarentena. Ya habrá tiempo para hacer las correcciones necesarias y volver a dedicarse a la renegociación de la deuda, a la inflación y a mejorar el sistema productivo.
No se trata de una luz verde para hacer cualquier tipo de control, pero sí es una solución temporaria para restar un poco de angustia en medio de la incertidumbre.
Argentina, está claro, es un país al que un desastre como este afecta de manera diferente de aquellas naciones con una economía y una estructura social más sólidas. Pero, está claro que el mundo está en una caída que no será fácil revertir. Es allí donde hay que buscar una salida cuando esta historia se solucione. Y eso se conseguirá comprendiendo que, al igual que para combatir coronavirus, se hace entre todos.
Oportunidad para hallar una salida
