Este lunes la agencia británica que investiga accidentes aéreos (AAIB) dio a conocer el primer informe preliminar que busca explicar las causas del accidente que terminó con la vida del futbolista argentino Emiliano Sala y del desaparecido piloto David Ibbotson, quien conducía el Piper Malibú que se desplomó y cayó en el Canal de la Mancha el pasado 21 de enero.
El escrito describe en primer lugar los hechos ya conocidos y próximamente deberá reconstruirse lo que ocurrió entre la pérdida de la aeronave por el radar y su reposo en el mar.
La AAIB aseguró que esto “nos ayudará a entender las causas potenciales del accidente”. Y añadió que publicaría un informe final cuando concluyera la investigación.
A partir del examen de video ROV fue posible establecer que el cuerpo principal de la aeronave estaba en tres partes unidas por cables de electricidad flotando en el agua. Todo el cuerpo del avión se encontraba dañado: el motor se estaba desconectado del área de la cabina, y la parte trasera se había separado de la sección delantera adyacente a la sección del fuselaje. La sección exterior de ambas alas, el plano de la cola y la aleta no fueron encontrados.
Algunos aspectos operacionales aún están por determinarse y son cruciales para determinar las responsabilidades en el trágico accidente, como la validez de la licencia del piloto y las calificaciones del mismo, aunque el gobierno alertó que el objetivo de la investigación no es atribuir culpabilidad sino encontrar las causas para evitar nuevos accidentes.
El cuerpo de Sala fue recuperado el 6 de febrero, pero el de Ibbotson, de 59 años, no fue localizado.


