España tiene una nueva pirámide nutricional que resalta por primera vez el estilo de vida. Así, se menciona el equilibrio emocional y  se aconseja una caminata de una hora diaria. Estas nuevas pautas fueron celebradas por los profesionales mendocinos y dieron algunos consejos para tener en cuenta.

Los médicos aseguran que entre la alimentación y las emociones existe un complejo vínculo. Varios denominan con frecuencia al intestino como el segundo cerebro ya que todo lo que se come puede tener su causa en las emociones y de igual manera, la dieta puede condicionar el estado anímico y emocional.

En la guía, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria explicó que 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada, o su equivalente de 10.000 pasos al día, es lo recomendable. Pero también añadió que los procesos psicológicos y cognitivos influyen enormemente en la ingesta alimentaria.

“Hoy en día, la alimentación denominada consciente parece ser la tendencia para tratar los problemas alimentarios y promover una relación saludable con la comida. Dedicar tiempo a la compra de los alimentos y a su cocinado, así como transmitir este conocimiento a los hijos a través de las comidas en familia podrían ser los primeros pasos que hay que seguir para alcanzar la plena consciencia emocional en el proceso de alimentación”, expresaron los españoles.

En este sentido, Amal Hassan, pediatra especializada en Nutrición del Hospital Notti, señaló la importancia que tiene que los padres estimulen con el ejemplo: “El uso de las pantallas (computadoras, tablets, teléfonos, etcétera) produce sedentarismo y favorece la obesidad. Es bueno que los chicos sean activos y que realicen una hora de actividad física que puede estar repartida durante el día ya sea jugando, haciendo deporte o caminar hasta la escuela”.

La profesional comentó que así como el ejercicio tiene un efecto en los músculos y en el metabolismo, las emociones y los conflictos pueden derivar en patologías alimentarias. “Muchos niños se ven afectados por la separación de los padres, los cambios de escuela o alguna situación dentro de su entorno familiar que le termina produciendo trastornos alimentarios. Si bien, es un grupo pequeño el que presenta patología, hay que prevenir y estar atentos”, dijo la médica del Notti y aconsejó hablar con los chicos para descubrir que les ocurre, tratar de normalizar los hábitos de alimentación y sobre todo aprovechar al máximo la mesa familiar. Además, de consultar al médico de cabecera.

 

La alimentación emocional

La alimentación puede tener un efecto bioquímico pronunciado en su salud mental, pero también puede ocurrir lo contrario: su estado emocional puede influir en los alimentos que elija, así como ser una de las principales fuerzas detrás del antojo por los alimentos.

“La razón por la que los individuos con problemas emocionales suelen ir en busca de comida para sentirse mejor y calmar su estado anímico, es debido a que muchos alimentos incluyen triptófano, un aminoácido que provoca la liberación de serotonina. La falta de ella causa distintos efectos negativos sobre el organismo, como angustia, tristeza o irritabilidad. Ya que el cuerpo no produce triptófano, hay que conseguirlo a partir de la dieta”, aseguró el psicólogo y entrenador personal español Jonathan García-Allen. 

Shirley Espósito, médica psiquiatra de la Dirección de Salud Mental y Adicciones de la provincia, manifestó que “el sueño y el apetito son hábitos que suelen evaluar y que se ven muy afectados cuando hay algún trastorno emocional”.

Según la profesional, el ser humano permanentemente tiende a mantener un equilibrio emocional pero muchas veces la vida cotidiana lleva a padecer estrés. Por ello, aconsejó que, para lograr esa estabilidad que la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria colocó en la base de la pirámide alimentaria, hay que descansar bien, mejorar los afectos, realizar actividades que sean de agrado propio y tener actividad social.

 

Lo que proponen los españoles:

Actividad física: recomiendan 60 minutos de actividad diaria o 10 mil pasos diarios.

Equilibrio emocional: los procesos psicológicos y cognitivos influyen enormemente en la ingesta alimentaria. Aconsejan dedicar tiempo a la compra de los alimentos y a su cocinado.

Balance energético: adaptar de manera cuantitativa y cualitativa la ingesta alimentaría al grado de actividad física y a la inversa.

Técnicas culinarias saludables: como norma general, el cocinado al vapor, las preparaciones seguras en crudo o las menos elaboradas ofertan mejor valor nutricional.

Ingesta de agua: completar en torno a los 2,5 litros por día, que habría que aumentar en caso de actividad física.

Frutas y verduras: tres o más raciones de frutas y al menos 2 raciones de verduras por día.

Carnes y alternativas: las carnes magras, aves, pescados, huevos y alternativas de origen vegetal, como legumbres, frutos secos y semillas, son elementos de la dieta mediterránea tradicional y forman parte de la cultura y recetarios de cocina. Las carnes blancas de calidad son una buena opción como fuente de proteínas. Como guarnición, ensalada. Los pescados y mariscos son una buena fuente de proteínas, minerales y vitaminas con un perfil graso rico en ácidos grasos poliinsaturados. Las legumbres en todas sus variedades son una fuente importante de energía y nutrientes. Los huevos son una excelente fuente de nutrientes. Las carnes rojas con procedimientos culinarios sin contacto directo con el fuego y, siempre, con el acompañamiento de una guarnición de hortalizas frescas.

Lácteos: de dos a cuatro raciones al día priorizando las preparaciones bajas en grasa y sin azúcares añadidos.