El Sultán fue la novela más exitosa desde el primer día de emisión, logrando cautivar todas las noches a miles de mendocinos, con un promedio de 25 puntos de rating en la tv mendocina. Miles de televidentes participaron pero solo 150 pudieron presenciar el capítulo final en pantalla gigante del complejo Village del Arena Maipú.
De todos los productos de la “factoría turca” que se abrió hace algunos años con Las Mil y Una Noches, El Sultán es seguramente uno de los más fastuosos, con una producción millonaria que recreó la escenografía y los vestuarios propios del siglo XVI de manera sublime.
Pero sin duda, el verdadero gancho para los televidentes fue la presencia de Halit Ergenç, el protagonista de Las Mil y Una Noches, que acá se puso en el papel del protagonista, uno de los monarcas más poderosos del temido Imperio Otomano, el sultán Solimán el Magnífico.
En el episodio se pudo ver al sultán, viejo y enfermo, transitando el final de su existencia, en medio de los conflictos y luchas internas entre sus hijos.
En esta última entrega, el príncipe Selim, envuelto en la bebida y el remordimiento por haber matado a su hermano Bayaceto, hereda el trono del palacio de Topkapi como gran regente de las siete provincias y del imperio que duraría hasta comienzos del siglo XX, pero que nunca recuperaría la grandeza que obtuvo con Suleimán, el magnífico.

