La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos decidirá este miércoles si hace lugar al recurso presentado por la defensa de Nahir Galarza para que sea impugnada la condena a prisión perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo en 2017, en la ciudad de Gualeguaychú.

Se trata de un recurso de impugnación extraordinaria presentado por el abogado de Galarza contra el fallo de la sala II de la Cámara de Casación Penal de Concordia, que el 3 de julio del año pasado confirmó la sentencia de primera instancia dictada por un Tribunal de Gualeguaychú en 2018.

Esta nueva audiencia, en la que no se descarta la presencia de Galarza, comenzará después de las 9.30 en el Salón Oyhampé, ubicado en el primer piso de los tribunales de Paraná, y estará a cargo de los jueces del Miguel Giorgio, Daniel Carubia y Claudia Mizawak.

En julio de 2018, el Tribunal Oral de Gualeguaychú integrado por Alicia Vivián, Arturo Dumón y Mauricio Deruddi, dictó de forma unánime el veredicto condenatorio contra Galarza, al considerar que había asesinado a Pastorizzo de dos balazos y que existía entre ellos una relación de noviazgo. Luego de revisar los fundamentos de la sentencia, el defensor de la chica presentó un recurso ante la Cámara de Casación Penal de Concordia.

Un año después, la Sala II de Casación rechazó el planteo del representante de Galarza y coincidió con la calificación penal que había impuesto el Tribunal Oral de Gualeguaychú con la inclusión de la figura del homicidio calificado por el vínculo.

Luego de escuchar a los testigos que declararon en el juicio oral y de revisar las pruebas, los jueces que condenaron a Galarza dieron por acreditada la existencia de la relación de pareja entre Nahir y Fernando, que había comenzado varios años antes del homicidio, aunque tuvo algunas interrupciones.

Tanto en el debate como en la etapa de instrucción la defensa de Galarza intentó demostrar que no existía una relación de pareja entre Nahir y Fernando, que la chica se había defendido de una presunta agresión del joven y que el primer fiscal del caso había actuado de manera arbitraria.

Sin embargo, esta defensa no fue tenida en cuenta y la joven de 21 años recibió la máxima pena en la Argentina.