Pablo Moyano, titular de Camioneros y vicepresidente de Independiente, está más cerca de ser juzgado como presunto organizador de una asociación ilícita junto a la barra brava del club.
Después de que varias veces fue interrumpida la audiencia, el gremialista se negó a declarar y tampoco pidió medidas de prueba que puedan cambiar la dinámica de un proceso.
El fiscal a cargo de la investigación, Sebastián Scalera, tiene previsto incluir la próxima semana en el proceso las pericias contables e informáticas pendientes e inmediatamente después mandar a Moyano a juicio.
La audiencia se hizo en forma remota porque Moyano adujo problemas de salud.
Para el fiscal hay prueba suficiente de un delito que tiene como condena hasta diez años de prisión.
El líder de Camioneros enfrenta una causa por presunta “asociación ilícita” en relación a maniobras con la barrabrava del club vinculadas a la reventa de entradas y otros hechos. Entre ellas, haber presionado de manera violenta al ex presidente del Rojo, Javier Cantero, para que renunciara.
En la misma causa Héctor “Yoyo” Maldonado, secretario general del club y tesorero de Camioneros, y Noray Nakis, ex vice de la institución, irán a juicio. De la misma manera, las cabezas de la barra de Independiente con Pablo “Bebote” Álvarez como líder.
