Si vamos a hablar de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, deberemos acordarnos con admiración y respeto de la página, a mi entender, más destacada de sus campañas guerreras en el norte del país: el Éxodo Jujeño. Este año se cumplirán los doscientos años del acontecimiento, el 23 de agosto, precisamente.
En agosto de 1812, las fuerzas patriotas habían sido derrotadas en Huaqui y el desaliento cundía entre los habitantes de la Tacita de Plata. Fue tarea de Belgrano reanimarlos, reagruparlos, entonarlos, insuflarles otra vez la valentía que habían perdido. Para eso hizo bendecir la Bandera, nuestra Bandera, en la Catedral de Jujuy, contrariando la orden del Triunvirato que mandaba en Buenos Aires, que quería ser independiente, pero no tanto.
El brigadier Juan Pío Tristán, al mando de las fuerzas españolas se acercaba implacablemente a Jujuy. No era posible presentarles batalla, las fuerzas españolas eran muy superiores y estaban envalentonadas por el triunfo. Belgrano dijo entonces: “Nos vamos. No le vamos a dejar ni un mendrugo de pan al enemigo.
Nos vamos”. Y el pueblo de Jujuy se fue con Belgrano pero antes arrasó sus campos, destrozó sus cosechas, se llevó la comida, los muebles, los animales. Mirá que hay que tener desprendimiento para dejar todo lo juntado en años de vida y de trabajo, por amor a una causa. Fue una penosa marcha pero exitosa.
Pío Tristán llegó a Jujuy y no tuvo forma de reconfortar a sus soldados. Belgrano se hizo fuerte en Salta y, aunque el Triunvirato le ordenaba bajar hasta Córdoba, en Salta enfrentó a las tropas de España y las venció, y luego las derrotó otra vez en Tucumán. Dos batallas decisivas en nuestra historia que rara vez se recuerdan.
El sacrificio del pueblo jujeño había dado sus frutos, pudieron volver y con la frente bien alta. Magnífica enseñanza. Creo yo, que después de la abnegación y el patriotismo demostrado por el pueblo de Mendoza, lo de Jujuy debe ser considerado una de las mayores muestras de amor por la Patria que puede realizar una comunidad entera. ¡Salud a los jujeños de Belgrano!
Los jujeños de Belgrano
Dejaron Jujuy en llamas
Para que Pío Tristán
No encuentre nada de nada.
Los jujeños de Belgrano
Dieron todo por la Patria
Caminaron, caminaron
Con pasitos de esperanza.
Yo digo qué buen ejemplo
De amor por la Patria, hermanos,
Nos dieron aquella vez
Los jujeños de Belgrano.
