En promedio un argentino bebe casi 118,69 litros de bebidas gaseosas al año. Según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación, sólo el 23% del consumo total es de gaseosas light o sin azúcar, aunque los últimos números disponibles actualizados corresponden al 2012. “De esta manera, en la Argentina se consumen 91,1 litros de gaseosas con calorías por persona por año, es decir, un vaso de gaseosa al día”, completó el informe de CADIBSA.
En perspectiva, 163 litros equivale a beber casi 325 mililitros diarios de gaseosa. En azúcar, beber esta cantidad es como comerse 9 cucharadas de azúcar, casi el doble del consumo diario recomendado por la OMS.
Las personas que toman con regularidad este tipo de líquidos enfrentan riesgos hasta 80% mayores de derivar en obesidad y diabetes, por su parte los niños tienen 2.4 veces más probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad que aquellos que no lo hacen.

La ingesta diaria de este tipo de bebidas puede aumentar hasta un 25 % el riesgo de padecer diabetes tipo II, pues el jarabe de maíz, uno de los ingredientes usuales en los refrescos, está relacionado con el Síndrome metabólico, diabetes y enfermedades cardiacas.
En el caso del benzoato de sodio, se le relaciona con padecimientos como asma y urticaria; el ácido fosfórico puede aumentar el riesgo de sufrir de osteoporosis y piedras en los riñones y los ácidos, así como las altas concentraciones de azúcar pueden dañar los dientes.
Fuente: Medline / Infobae / CADIBSA / UNOTV
