Los argentinos siguen siendo los latinoamericanos que más saben inglés. Pero en el último año el país bajó 6 posiciones en un ranking mundial sobre el dominio de ese idioma: pasó del puesto 19 al 25 en términos globales. Descendió desde el nivel “alto” al “moderado” en el manejo de esa lengua. El actual es el puesto más bajo que ha tenido la Argentina desde que se toma este test, que ya lleva 7 años.
La diferencia entre los países de la región se acorta cada vez más y la distancia que separa al primero (Argentina) con respecto al último (El Salvador) resulta cada vez más exigua, según los autores del ranking EF English Proficiency Index (EPI), que serán presentados mañana en Buenos Aires.
El ranking EF EPI se elabora a partir de una prueba estandarizada que se toma a más de un millón de personas adultas de 80 países, en forma online. Mide las habilidades en la comprensión oral y de lectura en inglés, según lo establecido por el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER).
De acuerdo con Clarín, los autores del estudio reconocen que la muestra “no es representativa”, porque no todo el mundo tiene acceso a Internet, o motivación para hacer el test, entre otras cosas. Y esta es una de las críticas que recibe por parte de algunos expertos. Sin embrago, es la única información comparada que existe a nivel global sobre el dominio del inglés y por eso es tenida en cuenta cada vez más por los especialistas.
El ranking entrega una enorme cantidad de datos de cada uno de los países participantes. La Argentina, por ejemplo, volvió a quedar primera de América Latina en el dominio del idioma, de entre 15 países relevados. Supera a vecinos como Brasil (41), Uruguay (43) y Chile (45), e incluso a europeos como España (28), Francia (32) e Italia (33). El “top five” quedó este año para Holanda, Suecia, Dinamarca, Noruega y Singapur.
