“Nini” es un término que se ha popularizado varios países para referirse a las personas, en su mayoría jóvenes, que “ni estudian ni trabajan”. Ese es el caso de Christian Uriel, de 30 años, que vive con su madre en Ciudad de México. O mejor dicho, vivía.
Según el medio El Universal, el joven se pasó la cuarentena postrado en un sillón jugando videojuegos y hasta pedía que las comidas se las sirvan ahí. Su madre se cansó de mantenerlo y le pidió que saliera a buscar empleo para ayudarla con los gastos.
Como Uriel se negó, la mujer fue a buscar a su hermana y juntas lo echaron de la casa ubicada en la colonia La Polvorilla (Iztapalapa), una de las delegaciones en que está dividida la Ciudad de México.
Según consta, “le echaron agua fría a él y a su sillón, luego lo agarraron a escobazos hasta que lo expulsaron del domicilio”.
Pero la historia no terminó ahí porque el hombre acudió al Ministerio Público y denunció a su madre y su tía por “agresión y hostigamiento”.
Según el medio, Uriel aseguró sentirse “ofendido” e inició una causa, quedó abierta y aún sin definiciones.
