Se dice que en Argentina hay millones de técnicos de la selección. Un 90% de los argentinos gusta del fútbol y algo entiende del asunto, entonces se siente con autoridad para opinar, y más cuando se refiere a la Selección Nacional. La Selección Nacional es el equipo de todos y, como sabemos que vamos a sufrir por ella, a putear por ella, a darnos la cabeza en la pared por ella, tenemos derecho a opinar sobre ella. Como sabemos, Julio Grondona es el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino desde antes que Mirta Legrand hiciera su primera película, la que fue hablada en latín. Pero Grondona no es un tipo autoritario, al contrario, antes de tomar cualquier decisión la consulta extensamente con Grondona. Un día decidió que Diego Maradona fuese el director técnico de la celeste y blanca. ¿Habrá sido una decisión personal o Blatter le habrá dicho: “Ponelo a Diego que es negocio para todos”? El hecho trajo su alboroto, porque no sabemos si Diego es el mejor técnico pero que es el más polémico no hay dudas. Con su forma de ser es capaz de despertar asombro, al menos, en sus intervenciones, como cuando, después del partido con Uruguay dijo… ¡Ay! No, me da vergüenza decirlo. Pero él lo dijo. Pues la semana pasada, Maradona dio la lista de los treinta convocados para Sudáfrica. Y entonces apareció el técnico que cada argentino tenemos en el interior: ¿Cómo los va a dejar afuera a Zanetti, a Cambiazo y a Milito, que ganaron todo con el Inter de Milán? A Gago lo desgagó. Tendría que haberle pedido perdón a Riquelme y haberlo llevado. ¿Va a jugar con laterales y tiene un solo lateral? ¿A vos te parece que José Sosa puede estar en esa lista? ¿Viste? ¡ Cómo lo va a poner a Palermo que lo único que sabe hacer son goles! ¿Qué hizo Garcé para jugar en la selección, ah? ¿ Quién es el Insaurralde ese? A un país en el que 90% es negro el lleva a un Blanco. En definitiva, conformes y disconformes. Seguramente más de estos últimos. Pero, claro, el técnico tiene un atenuante: le sobran jugadores y jugadores costosos. A tal punto que la lista de jugadores que antes de ayer dio Diego se cotiza en 293 millones de euros, la segunda más costosa detrás de España. Entonces, viejo, ¿qué querés? A los indecisos nos mata el surtido.