Buenos días, a pesar de todo. La salud de un presidente es algo que preocupa a todos y mucho más al presidente. Hubo enfermedades notorias entre los mandatarios argentinos. Por ejemplo, Menem tenía ataques de viagra en presencia femenina, cosa que controlaba con una dosis de cataplasma femenina. De la Rúa sufría de aburrimiento crónico y él trató de revertirlo haciéndose presidente, hasta que le dio el ataque de cacerolitis y tuvieron que evacuarlo en helicóptero. Duhalde sufrió, cuando presidente, de cefalea, lo que, en su caso, se diagnosticaba como malestar general. Cuando le dolía mucho la cabeza, los laboratorios Bayer incrementaban su producción al doble. Cristina asustó a todo el país cuando le detectaron un cáncer en la tiroides, que la llevó a decir: ¡Qué las tiroides! Pero, al final, resultó ser un cáncer benigno y no sólo eso: también inexistente, por lo que, como los médicos no sabían qué tenía, le recetaron una serie de remedios que los médicos desconocen para qué sirven. Pues ahora le da lipotimia, que es un desmayo, en la jerga común, producido por una disminución de oxígeno en el cerebro que, algunas veces, puede producirse por una disminución de neuronas en el cerebro, pero no es este el caso. Una linotipo, por el contrario, es una enfermedad antigua que sufrían los que hacían los diarios. ¿Qué produce una lipotimia? Bueno, en el caso de Cristina, una hipotensión, o sea una tensión que produce hipo. Es decir, la presión sanguínea se viene abajo rápidamente, como paracaidista con borceguíes, y entonces provoca mareos, adormecimientos, sudoración, malestar gástrico, palidez y visión borrosa. Macri salió a decir que lo de la visión borrosa hace tiempo lo tiene la presidenta, sobre todo cuando mira la realidad del país. La hipotensión es provocada por agentes ansiolíticos, arritmias, deshidratación, diabetes y diuréticos. Estas son las causas de una lipotimia, aunque en el caso de Cristina habría que agregarle Moyano, Boudou, De la Sota, Clarín, La Nación y TN. Teniendo las posibilidades que tiene, yo no sé por qué nuestra presidenta no manda un proyecto de ley a la Legislatura para prohibir las enfermedades presidenciales, salvo el adenoma de próstata, que no creo que en este caso ocurra. La mandataria tiene lipotimias, perdió el conocimiento, pero los patovicas de Olivos ya se lo encontraron, por suerte. Pregunto yo: ¿cuál es la mutual de los presidentes?