A veces uno piensa que escribir un guión rebuscado, complicado y hasta sofisticado puede seducir a los espectadores, y en “Teatro Mágico de Piedra y Vino” quedó demostrado que con simpleza y una poética cautivante basta para emocionar al público. Así lo imaginó Vargas y el resultado fue sorprendente no sólo por su maravilloso guión y la dirección de Vilma Rúpolo sino por el impecable desempeño de los mil bailarines que se lucieron en el teatro Griego Frank Romero Day. Claro que en los tiempos que corren la tecnología también tuvo protagonismo.
“Teatro Mágico de Piedra y Vino” es un volver a la niñez, a los recuerdos de la infancia, esos que marcaron la vida de un niño que vivió entre las viñas mendocinas. Así fue como Arístides Vargas, el gran dramaturgo mendocino, quien tuvo la responsabilidad de escribir el guión de Teatro Mágico de Piedra y Vino, quiso reflejar entre líneas esta Fiesta tan especial para los mendocinos, hoy admirada en el mundo entero.
Con una poética especial, la trama de la historia se desarrolla de una manera atractiva donde los recuerdos de la infancia del protagonista interactúan con su presente. Es allí donde entra en juego la memoria de su niñez, con su padre contratista, su madre viñatera, dos personas que como muchos trabajaron sin cesar para lograr sus metas. Ni la helada ni el granizo ni la lluvia fueron impedimento para que este matrimonio luchara por sus sueños, los mismos que hoy sienten miles de contratistas y trabajadores de la viña que luchan ante todo, incluso, ante la naturaleza. A ellos es el homenaje, a ellos, es el tributo, ellos, sin dudas, son los grandes protagonistas de Teatro Mágico de Piedra y Vino.
Los inmigrantes también tuvieron protagonismo en la Fiesta tejiendo la trama de lo que en definitiva somos: un mestizaje de culturas que conforman la querida América Latina.
50 AÑOS CELEBRANDO VENDIMIA
“Teatro Mágico de Piedra y Vino” se vive con mucha emoción, ya que este año se cumplen 50 años desde que la Fiesta Nacional de la Vendimia se realiza en forma ininterrumpida en el imponente teatro Griego Frank Romero Day. Cincuenta años desde que mendocinos y turistas celebran el fin de la cosecha y el nacimiento del nuevo vino.
Son cincuenta años por los que pasaron muchas historias, muchos sueños, muchas esperanzas e ilusiones. Son 50 años que Mendoza celebra su máxima Fiesta, en uno de los sitios más imponentes del país: el Teatro Griego Frank Romero Day.
Pero “Teatro Mágico de Piedra y Vino” no sólo honró la Vendimia, sino también a aquellos artistas que precisamente hace cinco décadas también se consagraron en el medio como Leonardo Favio, Sandro, Violeta Rivas y El Club del Clan y, obviamente, el homenaje también fue para la industria cinematográfica nacional que forjó a grandes talentos que hoy son consagrados artistas.
Qué más se puede decir de esta gran propuesta de Rúpolo y Vargas, estos grandes hacedores locales que nuevamente se reúnen en el Frank Romero Day para sorprendernos, cautivarnos y sobre todo emocionarnos.
Volvió la magia de la Vendimia al Frank Romero Day. Hacía tiempo que no se veía una propuesta tan acertada, desde lo musical, coreográfico y actoral.
