La participación electoral en España supera el 60%, lo que representa un aumento de cerca de 10 puntos porcentuales con respecto a los comicios generales de 2016, según los últimos datos ofrecidos por el gobierno en una jornada en la que los españoles votan más divididos que nunca.

A las 18 hora local (13 de Argentina) la participación era del 60,75%, 9,5 puntos porcentuales más que en los últimos comicios, celebrados en 2016 y una de las más altas de la democracia española.

En Cataluña, una de las regiones claves de estos comicios, marcada por el conflicto secesionista, la participación es aún más alta -64,19%- y superó en 17,81 puntos porcentuales a la de la elección general anterior.

Más de 36,8 millones de españoles están llamados a votar en unos comicios generales cruciales, marcados por la polarización nacionalista y la irrupción de la extrema derecha, en los que decidirán sobre el futuro gobierno del país, entre el progresismo o una coalición de derecha.

El voto de los que rompan la abstención, en torno al 40%, y de los indecisos será clave en la decisión sobre el rumbo que tomará España, convulsionado en los últimos años por el conflicto secesionista de Cataluña.