Un usuario de Twitter compartió en las redes una particular conversación con un ejecutivo comercial de una empresa que pretendía asesorarlo y ofrecerle sus servicios.

Nacho Manrique, en la red social @KaisserXose, compartió una conversación de WhatsApp con -según consta en el mensaje- un ejecutivo de ventas de una corredora de seguros. El intercambio de mensajes no tiene desperdicio.

En el escrito inicial el comercial se presenta –aunque su identidad y la de la empresa aparecen tachadas–. “Tengo el registro de su consulta, tenemos grandes ofertas y descuentos, el motivo de mi llamada es para asesinarlo (sic), si continúa interesado me aviso y lo visito”. Tal cual.

El receptor del mensaje pareció tomárselo con humor: “Muchas gracias por su oferta, pero la verdad por ahora quiero seguir viviendo. Gracias por su sinceridad”, respondió.

Evidentemente, el trabajador explicó que todo fue un error: “Le pido mil disculpas, el teléfono escribió mal, quice (quise) decir asesorarlo”.

Los usuarios de Twitter le han dado una vuelta a esta breve y peculiar conversación y se plantean algunos escenarios de lo más divertidos.

La administrativa de mi empresa una vez recibió un mail en el que ponía “en cuanto pueda te lamo”.

— Raspu (@Sr_Raspu) January 10, 2020

La administrativa de mi empresa una vez recibió un mail en el que ponía “en cuanto pueda te lamo”.

— Raspu (@Sr_Raspu) January 10, 2020

Espero que no venda seguros de vida…

— El Malafolla (@ElMalafolla3) January 10, 2020

Y luego puede presentar la conversación de WhatsApp’s en el juicio, como atenuante: “Él quería. Me dio su permiso.”
Ingenioso…

— 🧦 Mami Meeple ☕️ (@mami_meeple) January 10, 2020