Bien, señoras y señores, aunque en este caso más señores que señoras. Ha llegado la hora de la verdad. Comenzó el Mundial de fútbol Sudáfrica 2010, y no es algo menor. Es el espectáculo más grande de la historia de la humanidad: 35.000 millones de personas, contando la audiencia acumulada de cada partido, verán el acontecimiento. Algo así como seis veces la población mundial. Es algo difícil de imaginar. El evento será el de mayor inversión publicitaria de toda la historia. Todo será el Mundial y nada quedará por encima de él. Por dos horas, tres si tenemos en cuenta la previa, el Gobierno nacional y Cristina, la promoción industrial y la inflación y los vencimientos de impuestos de cualquier tipo quedarán relegados por el partido inicial de la celeste y blanca. Entonces, no haga llamadas telefónicas durante el partido, no mande mensajes de texto (se ha comprobado que un mensaje de texto corto hace perder al espectador al menos un tiro libre, y no es cuestión de perderse un tiro libre a favor). Los que tienen tos, cúrense antes, porque las toses joden la atención. No tome Activia por nada del mundo, créame que no le va a hacer falta. Esta noche sueñe que ganamos, eso puede ayudar mucho. Si se le da por soñar con Penélope Cruz en ropa interior, haga zapping con su sueño y ponga al partido. Los trabajos en grupos puede ser beneficiosos, cuando uno contenga la respiración por algún accidente del juego, la contienen todos. Es mucho más efectivo. Si a alguno se le frunce el trasero, que se les frunza a todos. El miedo colectivo es mucho más solidario. Está permitido insultar al referí, pero como es alemán, les acerco algunos insultos en esa lengua, Saukerl, cabrón; Arschloch, hijo de p; Blödman, imbécil; Scheiber, cagón –perdón, pero eso es; Frechdanchs, sinvergüenza, y Arsch, cabrón. Por último, rezar también está permitido, pero, para ahorrarse el trabajo, invite al cura de la parroquia a ver el partido y que rece él.¿Nos veremos en el Kilómetro Cero? Ojalá.
La noche anterior
Es el espectáculo más grande de la historia de la humanidad:
35.000 millones de personas, contando la audiencia acumulada de cada partido, verán el acontecimiento.
