Alejo Hunau era asesor del Gobierno de Mendoza cuando fue asesinado en noviembre de 2004. El caso generó conmoción y la investigación posterior apuntó contra Diego Arduino, como responsable del crimen. Arduino fue condenado en septiembre de 2007 a 16 años de cárcel por un tribunal y a la fecha le restan sólo dos años para cumplir su condena. Pero ahora enfrenta una audiencia donde pedirá su libertad condicional. 

En este contexto, la madre de Alejo Hunau -en la foto inferior-, Silvia Ontivero, decidió enviar a los jueces una carta donde pide que no se le otorgue la libertad a Arduino.

Ver también Caso Hunau: 16 años para Diego Arduino

La audiencia de libertad condicional se realizará este martes en el penal de Boulogne Sur Mer y estará a cargo de la jueza Mariana Gardey. Fuentes vinculadas al caso señalaron que es difícil que se le conceda a Arduino ese beneficio porque los informes penitenciarios sobre su conducta en estos años de cárcel le son negativos. 

Esta es la carta completa de Ontivero:

Señores Magistrados:

He seguido con atención todos estos años la evolución de la vida carcelaria del asesino de Alejo. Muy fuerte la contrafigura: Alejo estudioso, responsable, trabajador, con una carrera promisoria con hito importante: un “Martín Fierro” que fue vivido como un escalón de todo lo otro que buscaba lograr profesionalmente, millones de sueños de enamorarse, consolidar su red familiar , su grupo amoroso de amigas y amigos, fundar una ONG solidaria, etc. etc. etc.

Todo quedó irreversiblemente frustrado ese 23 de noviembre de 2004.

De su asesino, no voy a agregar nada a lo que ya vimos en el juicio y en esta hoja de vida que esgrime para salir antes.

Por un momento, aquel septiembre de 2007, saliendo la condena que hubiera deseado perpetua, no la cuestioné por que sencillamente, nada nos hubiera devuelto a Alejo .

Puse mi corazón y mi mente en modo “ciudadana” y tuve alguna esperanza que todos esos años le sirvieran para estudiar, adquirir un oficio, escribir, en fin tantas cosas que veo en esta hoja que no ocurrieron.

Fui presa política 7 años de mi vida, toda la dictadura que asoló a nuestro país en 1976. Esa soledad y esa ausencia de libertad, me ayudó a limar mis vértices más ásperos, a reflexionar sobre mis límites, a intentar ser mejor persona.

Fue una oportunidad que no busqué, pero que puesta en esa circunstancia con tantos otros miles de jóvenes en nuestro país, fuimos capaces de encontrar la manera de trastocar un destino que iba al aniquilamiento físico y moral.

Como también pude presenciar acá, en Mendoza, varios actos en la UNCuyo de personas privadas de libertad que recibían su titulo y emprendían con eso una nueva vida al lograr su libertad.

Creo, entonces, que si Arduino, no tiene la oportunidad de salir, tendrá a cambio, una nueva y quizá última oportunidad de darle un vuelco a su vida y aprovechar el tiempo que le queda para instruirse, reflexionar, re aprender este tema de las relaciones positivas y preparase en el tiempo que le queda por salir, habiendo logrado ser un mejor padre, un mejor marido, un mejor hijo, un mejor hermano, un mejor amigo y por ende un mejor ciudadano.