La joven que fue hallada asesinada el lunes en una finca de El Algarrobal, Las Heras fue identificada en la tarde de este martes como Daniela Núñez, una trabajadora sexual de 25 años que no tenía domicilio fijo. En cuanto a la causa de muerte, explicaron que habría sido asfixiada porque le encontraron marcas en la zona del cuello. De todas formas, restan completarse los estudios forenses.
En las últimas horas se conocieron detalles del hallazgo y de los elementos que encontraron en la escena para encaminar la causa que pasó a la Fiscalía Especial. La víctima tenía cuatro hijos de diferentes padres y el año pasado denunció a un ex novio por violencia de género. Al cierre de esta edición, dos hombres quedaros detenidos como sospechosos de cometer el ataque.
Con el pasar de las horas, los investigadores encontraron y secuestraron varios elementos que confirmaron el brutal ataque que sufrió la muchacha de 25 años que fue hallada sin vida y con signos de violencia el lunes pasadas las 18 cuando una mujer se fue a refrescar a un canal ubicado cerca de calle Guilles y rodeado de hornos de ladrillos.
El cadáver tenía la cabeza cubierta por una sábana, la cual no lograron descifrar el color porque estaba “muy manchada” por el mismo barro del terreno y los rastros de sangre. Ese mismo pedazo de trapo –estaba todo rajado de manera manual– era el que le sujetaba las manos y que también estaban sosteniendo los pies por detrás de la espalda de la muchacha. “Estaba bien atada y sujeta. Parece que quisieron asegurarse bien que no lo descubrieran”, precisaron las fuentes.
Las mismas detallaron que, quizás, el autor utilizó una carpa iglú con la que la envolvió para pasar desapercibido y no lo atraparan cuando transportaba el cuerpo. Otra de las conclusiones que manifestaron los pesquisas es que la víctima fue vestida después de ser asesinada.
Esto porque el pantalón de jean estaba colocado al revés, es decir, que la costura se veía por el lado de afuera. Y explicaron que, a pesar de ser una muerte violenta, la víctima no tenía signos de defensa en sus brazos. Un adelanto del examen que realizaron los profesionales arrojó que tenía varios golpes en el rostro provocados con “los puños” y un corte en la ceja izquierda que, presumiblemente, fue realizada con un elemento contundente.
En otro punto, explicaron que si bien tenía signos de ahorcamiento, todavía no tenían confirmado si la chica murió asfixiada.
“Todavía restan los estudios de laboratorio para tener una apreciasión más concreta”, confiaron los investigadores, que aguardaban por el estudio que se desarrolló en los laboratorios del Cuerpo Médico Forense. Además, detallaron que encontraron y confiscaron de la escena una ojota, un precinto de un boliche y otro plástico similar a los utilizados para anudar los cajones de verduras.
Estos elementos eran recientes y ahora serán analizados en busca de información útil para el expediente. La mujer no estaba embarazada como se creyó en un primer momento y su abdomen inflamado se debía a la propia descomposición del cadáver y la acumulación de los gases y liquídos.
La identificación
El caso era instruido por el fiscal Darío Nora pero a media mañana pasó al fiscal especial Juan Manuel Bancalari por la complejidad del caso. Mientras esto sucedía, personal de Policía Científica trabajó sobre las huellas de la víctima y sacaron las fichas correspondientes para hacer un cotejo con el Afis de la Policía (sistema de identificación de huellas dactilares). El resultado fue positivo y establecieron que la chica asesinada se llamaba Daniela Ayelén Núñez, oriunda de Las Heras.
Esto también lo confirmaron al compararlo con los datos de su DNI. Sin embargo, se generó confusión en los pesquisas porque la víctima también utilizada un apellido falso. Se hacía llamar Daniela Olmedo.
Las sospechas
Lo cierto es que Núñez trabajaba en la calle para ganarse la vida y hasta estuvo internada en el Hospital El Sauce de Guaymallén.
La información sostiene que no tenía domicilios fijos y que, de vez en cuando, visitaba a su madre en el barrio Montbrun Ocampo de Las Heras. Agregaron que la joven tenía cuatro hijos de diferentes padres y por esa razón apuntaron a su círculo íntimo y a sus relaciones amorosas.
Luego de indagar, confirmaron que la víctima había denunciado por violencia de género a un ex novio en noviembre del año pasado porque la golpeaba.
Este sospechoso, de 28 años, lo atraparon en diferentes medidas que se desarrollaron. Los sabuesos continuaron con las tareas y, pasadas las 20, también demoró a otro individuo que había estado en pareja con Núñez. Se trata de un hombre que identificaron como Adrián Arriola (42), con domicilio en el barrio lasherino 26 de Enero, y ambos que quedaron a disposición de Bancalari.
Los voceros manifestaron que Daniela Núñez desapareció hace una semana atrás pero nadie radicó la denuncia formal por averiguación de paradero en sede judicial por lo que nunca se investigó la desaparición. Hasta el cierre de esta edición, la causa no había presentado otras novedades de relevancia.
