La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) estima que la empresa Bunge evadió el pago del Impuesto a las Ganancias por alrededor de 1.200 millones de pesos entre los años 2007, 2008 y 2009 y sostiene que la oficina comercial de la compañía en Montevideo no tiene entidad comercial ni operativa. “No hay caso de evasión impositiva más grande que el que hemos detectado en Bunge”, se indicó desde la AFIP. Una alta fuente del organismo recaudador detalló que la empresa tributó Ganancias por 350 millones de pesos en el 2006 y posteriormente, durante tres años consecutivos, pasó a cero.
La AFIP sostiene que existen “conductas erráticas” de parte de la cerealera respecto de la declaración de Ganancias y el nivel de facturación que tuvo dentro del rubro cerealero entre los años 2007, 2008 y 2009. Para el fisco, resulta “inexplicable que de un día para otro hayan decidido pagar ‘cero’ de Impuesto a las Ganancias, y algunas estimaciones iniciales indican que el ajuste rondaría los 1.200 millones de pesos”. Este número surge de multiplicar por tres los 420 millones de pesos que se ajustaron para el 2007, cuya aplicación quedará en manos de la Justicia.
Si bien en la AFIP admiten que el domicilio de la oficina en Uruguay se encuentra en una zona franca, también argumenta que la “única” operación que se llevó a cabo del 2007 a la fecha es una importación textil por valor de 180 dólares. En la AFIP se subrayó que la denuncia ante la Justicia se realizó en el ámbito del domicilio fiscal de la empresa, tras no haber recibido ninguna respuesta de la compañía ante el requerimiento del fisco. “Salimos a cazar fuera del zoológico e, indudablemente, la facturación a Uruguay, que no es un paraíso fiscal, es una pantalla para no pagar el Impuesto a las Ganancias”, sostuvieron en la AFIP.
El ente recaudador realizó un allanamiento en el que participaron más de 500 trabajadores de la AFIP y, en principio, la documentación encontrada respalda la posición del organismo, en cuanto a la contundencia para que la Justicia investigue a fondo este presunto caso de evasión. Por otro lado, se hizo hincapié en que la compañía “en ningún momento” cuestionó los procedimientos llevados a cabo a través de la Justicia ni se “expidió” respecto de los motivos por los cuales “facturaba a Uruguay” mientras que las mercaderías se exportaban a otros destinos.
En un comunicado de Bunge, de acuerdo a la visión de la AFIP, tampoco se hace referencia alguna al motivo por el que se dejó de pagar el Impuesto a las Ganancias en los últimos tres años. A diferencia de lo que está sucediendo con Bunge, que ya se encuentra en los estrados judiciales, desde la AFIP señalaron que “el sector automotriz está aceptando subas en Ganancias por encima de las que nosotros teníamos previstos, en tanto que en el sector avícola este crecimiento llega a 100 por ciento”.
