En una nueva jornada del juicio oral contra el suspendido juez federal Walter Bento, acusado de liderar una asociación ilícita que cobraba coimas a cambio de beneficios judiciales, dos imputados declararon este miércoles ante el Tribunal Oral Federal N° 2 y negaron su participación en hechos ilícitos.

En primer turno, el abogado Jaime Alba dio su versión de los hechos. Se trata de un protagonista clave en la investigación liderada por el fiscal Dante Vega, procesado como uno de los organizadores de la banda. Es decir que, de acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, estaba un escalón por debajo de Bento. También está acusado por cohecho activo y por abuso de autoridad.

La estrategia de defensa de Alba siguió el mismo camino trazado por el resto de los procesados que ya prestaron declaración indagatoria. En tal sentido, negó tener una relación de cercanía con Bento y cuestionó duramente a Vega. Incluso la jueza Gretel Diamante, presidenta del Tribunal, lo interrumpió en tres oportunidades por sus ataques al fiscal federal. “Ya estoy notando de que usted me toma el pelo”, le dijo la magistrada en su última advertencia.

“Soy totalmente inocente. Nada, absolutamente nada tengo que ver con los hechos investigados y que me imputan. Son totalmente falsos, desde el inicio al fin”, arrancó Alba. “Nunca en mi vida he tenido relación alguna con el doctor Bento, a quien prácticamente no conocía personalmente. En su juzgado tuve muy pocas causas y nunca obtuve ningún triunfo”, agregó.

En total, el abogado procesado enumeró que llevó adelante 17 causas, entre 2007 y 2021, en el juzgado liderado por Bento. “Siempre me fue mal”, reiteró.

En cambio, sí admitió tener una relación de amistad con Diego Aliaga, el exdespachante de aduanas asesinado a fines de julio de 2020 y sindicado como nexo de la asociación ilícita que supuestamente encabezaba por Bento.

“Diego Aliaga le sacaba plata a los perejiles, no tenía relación con nadie”, lanzó Alba, quien en todo momento intentó desligar al juez de las fuertes acusaciones en su contra. “¿Dónde está la relación, dónde Bento me dio un beneficio? En ningún lado, no existe”, destacó.

También hizo mención a que gracias a un emprendimiento vitivinícola y una serie de negocios inmobiliarios, tiene una posición económica holgada. Y, como otros procesados, denunció que mientras estuvo encarcelado -actualmente tiene el beneficio de la prisión domiciliaria- sufrió torturas e intentos de extorsiones para obligarlo a complicar la situación judicial de Bento.

“Durante muchísimo tiempo estuve orgulloso de lo que hice. No quebrarme, ser fiel a mis principios, mis valores. Hoy ya no, no tiene sentido”, añadió.

Además, apuntó contra Diego Barrera, confeso asesino de Aliaga, por su declaración en la causa conocida como Bentogate, donde lo señaló como un eslabón clave de la presunta organización ilícita. “Es un mentiroso o tiene razones poco conocidas. Somos un daño colateral necesario para que esté sentado acá el doctor Bento”, manifestó. También indicó que los abogados Alejandro Aramayo y Martín Ríos mintieron en sus declaraciones como “arrepentidos”.

Luego de un breve cuarto intermedio, fue el turno de Eugenio Nasi, procesado como autor del delito de cohecho activo en una causa, en calidad de coautor. En la misma línea que Alba, negó tener relación con Bento y criticó la investigación.

El libreto fue prácticamente idéntico, porque también denunció torturas y dijo que se negó a ser “arrepentido”.

Nasi, que en junio del año pasado fue condenado por una megacausa de contrabando, también rechazó haber participado en coimas y sobornos. “Han dicho que he pagado un millón de dólares, 580.000 dólares. Han hablado de cifras que en mi vida he visto, es una locura”, se defendió.

El contrabandista está acusado de mantener una relación con Walter Bardinella, el presunto contacto con el mundo criminal y proveedor de posibles “clientes” de la organización. Reconoció que compartieron un asado, pero sin recordar la fecha. “¿Cuál es la maldad en eso?”, expresó.

“Necesitan de mi caso para acusarlo al doctor Bento. Me negaron la excarcelación por riesgo de fuga, pero nunca me fueron a controlar a mi casa. Si me hubiera querido ir, ya me hubiera ido. No sé adonde. No lo voy a hacer porque quiero terminar con esta etapa de mi vida. Cometí un error con la causa de contrabando”, concluyó.

Luego se mostró dispuesto a contestar preguntas de la fiscal Gloria André, quien pidió tiempo para armar una estrategia ya que la declaración de Nasi no estaba programada. Por tal motivo, el tribunal ordenó un nuevo cuarto intermedio.