Una nueva manera de ver la educación de los más chiquitos está instalándose en Mendoza. Se trata de los “jardines rodantes”, una guardería que rota de lugar semana tras semana en los hogares de los niños participantes. El primer prototipo será con niños de tres años que viven en la Sexta Sección.
Mercedes Chambouleyron -la precursora del proyecto en la provincia- tiene una hija de tres años y al evaluar las posibilidades educativas para el próximo ciclo lectivo se encontró con una escasa oferta en las guarderías y un costo altísimo que, aseguró, “no podía pagar”.
A raíz de este panorama, la mujer comenzó a darle vida a los “jardines rodantes” investigando la propuesta que ya daba buenos resultados en otras ciudades, como Buenos Aires.
“Tengo una nena chiquita y a través de las redes sociales empecé a ver que otras personas tenían la misma problemática, entonces comenzamos a formar un grupo de 30 madres”, remarcó Chambouleyron.
La modalidad de este tipo de jardincito es totalmente diferente a las guarderías tradicionales: no hay ningún edificio sino que las instalaciones las ponen las familias participantes.
“Durante una semana transformás tu casa en un taller; cada hogar ofrecerá diferentes alternativas para los chicos de acuerdo a la distribución de los espacios comunes”, explicó Mercedes.
Los niños permanecerán con una maestra jardinera y guía pedagógica quien será la encargada de realizar actividades recreativas y educativas para los chicos y, además, deberá adaptar las tareas al “hogar de la semana”.
“Así como surgieron madres interesadas en la propuesta, aparecieron varias docentes y auxiliares. Nosotros hicimos una selección en función no solo de lo pedagógico sino también del compromiso con el proyecto”, resaltó Chambouleyron.
El valor de la cuota es de $1.200 y el mayor porcentaje de ese monto se destinará al sueldo de la docente. Por otro lado, el canon incluirá seguro de salud y de accidentes para cada alumno.
Ventajas del jardín rodante
La creadora del proyecto explicó que esta modalidad de jardín solo acepta niños dentro de la zona. Esta primer prototipo será en la Sexta Sección e incluirá alumnos de 3 años y un cupo de hasta 10 chicos -se acordó este número por el espacio físico y por la rotación-.
Para Mercedes, la principal ventaja es que cada casa ofrece espacios diferentes y recursos propios. “En la guardería siempre es igual, en cambio con esta modalidad, le mostrás a los chicos diversas realidades y actividades diferentes de acuerdo al universo que ofrece cada hogar“, detalló.
El prototipo será con chicos de tres años porque no están dentro de la currícula obligatoria de la DGE pero las organizadoras están pensando en abrirlo para diferentes edades dependiendo del éxito del primer acercamiento.
El objetivo de esta modalidad es estimular la creatividad de los más chiquitos. Por este motivo, la maestra utilizará materiales que tengan en cada casa: rollos de cocina, engrudo, barro, etc. Además, dentro de la cuota estará incluida la compra de materiales. “No nos interesa hacer gastos exhorbitantes sino que aprendan a utilizar recursos que tienen en casa”, expresó la organizadora.
Sabrina Aracena es la maestra elegida para estar al frente del primer jardín rodante. “La idea de este proyecto está basada en brindar a los chicos diferentes espacios en los que puedan jugar libremente, siempre con la supervisión del docente y en donde puedan sociabilizar con otros niños de su edad“, manifestó la docente.
Aracena agregó que la propuesta se apoya en la “atención temprana del desarrollo infantil” que tiene tres pilares fundamentales: el vínculo entre el adulto y el niño, la autonomía del chico y el respeto.
Desde la DGE explicaron que las guarderías no requieren habilitación del organismo estatal pero desde el Gobierno comenzarán a inspeccionar las currículas educativas porque “deberán seguir las pautas de la Nación”.
Requisitos
– Vivir en la Sexta Sección o en las inmediaciones -Quinta Sección o Barrio Cementista-.
– Tener un hijo de tres años.
– Tener espacio en la casa para actividades – puede ser un living, un patio o una cochera-.
– Abonar un canon mensual de 1.200 pesos.
