Drogas, tiros, un asesinato y personajes conocidos en los populares barrios del oeste de Godoy Cruz como acusados. Aprietes a testigos clave y hasta un delito menor: violación de la cuarentena.
En el medio, el señalado sicario y soldadito Franco Nahuel Ábrego, el “Cara Cortada” y Brian el “Peladito” Garay, uno de los yernos de la jefa narco en prisión conocida como la “Yaqui”.
En las últimas horas, precisamente el viernes, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello dio uno de los pasos más importantes en la instrucción por el crimen a sangre fría de Oscar Brian Gordillo (18), perpetrado a principios de abril en el Campo Papa, sobre calle La Virgen: imputó al “Cara Cortada” por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y ordenó la captura del otro sospechoso que tiene la causa, el “Peladito” Garay, también conocido en la zona como “Ojito de vidrio” (le falta el órgano visual derecho).
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A través de videoconferencia con la penitenciaría, el representante del Ministerio Público le informó al detenido y a su abogado la nueva calificación en su contra porque las pruebas reunidas hasta el momento lo ubican en la escena del hecho como uno de los matadores.
Pirrello cuenta con dos testimonios de importancia en la causa: la víctima, antes de morir, alcanzó a decir que el autor de los disparos había sido el “Cara Cortada”.
Además, la madre de “Gordillo” denunció a los pocos días del ataque que sufrió aprietes y amenazas de parte de la pareja y la progenitora del “Peladito” Garay (la segunda hija de la “Yaqui” Vargas, Karen Gelvez, y una mujer llamada Rosa, respectivamente), y otra conocida.
Debido a esta situación, la madre del joven asesinado ingresó al programa de protección de testigos y fue retirada de su domicilio por temor a represalias.
La mujer les describió a los investigadores que el trío de féminas la obligó a que declarara que el autor de homicidio de su hijo había sido otro “Brian y un tal Dengue”.
La mujer así lo hizo en el expediente mientras su hijo agonizaba en el Hospital Central (murió una semana después del ataque, el 26 de abril) pero luego fue hasta la fiscalía acorralada por el pánico y contó la hipótesis que vincula al “Cara Cortada” y al “Peladito” como los autores del homicidio.
Ante la gravedad de la situación, el fiscal Pirrello iba a sacar en las próximas horas una compulsa para que otro fiscal investigue a las mujeres por los aprietes a la madre de la víctima a fin de que cambiara la declaración.

A distancia
Ábrego, quien se hizo conocido en el 2012 luego de una serie de asesinatos en Godoy Cruz siendo menor de edad, y por ser acusado de integrar los angelitos de Sandra la “Yaqui” Vargas (44), fue detenido el jueves 7 de mayo por violar la cuarentena obligatoria.
El joven de 23 años había recuperado la libertad el martes 14 de abril tras purgar una pena de tres años y diez meses de encierro por un intento de homicidio en el ex COSE.
Por aquellos días, Pirrello ya lo tenía en la mira por el asesinato de Gordillo. Sin embargo, estaba esperando el momento justo para ordenar su detención.
En el medio, se transformó en una de las miles de personas que no cumplió con la disposición presidencial por la pandemia del coronavirus y, al tener una condena reciente, la ex fiscal Correccional Andrea Lazo (actualmente en Homicidios) ordenó que pasara a la cárcel.
Pirrello también se hizo cargo de la instrucción por violar el artículo 205 del Código Penal y en los próximos días solicitará que Ábrego continúe en la cárcel por ese delito.
De acuerdo con fuentes judiciales, el sospechoso reconoció en la video llamada que su apodo es “Cara Cortada” e que intentó desligarse de ese delito menor al afirmar que desconocía que existía una reglamentación para salir de acuerdo con la terminación del DNI.
Ver también: Detuvieron al Cara Cortada por violar la cuarentena
Más allá de eso, la acusación de homicidio podría mantenerlo tras las rejas un largo período de tiempo, ya que el fiscal se encuentra en plena pesquisa.
Lo mismo para el “Peladito Garay”, quien, llamativamente, dejó de ser visto luego del asesinato de Gordillo y ahora pesa sobre él un pedido de captura.
A Oscar Gordillo le dispararon 15 veces con una pistola calibre 9 milímetros la madrugada del 19 de abril. Siete proyectiles dieron en su cuerpo y murió siete días después.
Al parecer, este joven se quedó con parte de droga y una moto, y los dueños de esa mercadería comenzaron a seguirlo. Tras ser atacado, alcanzó a decirles a los policías que los autores de los disparos habían sido el Cara Cortada y el Peladito.
Franco Ábrego es señalado como sicario de la Yaqui por una serie de asesinatos perpetrados entre agosto y diciembre del 2012.
Zafó de algunas causas, pero no de todas: le declararon la responsabilidad penal por el doble crimen de los hermanos Daniel y Marcelo Pavez, cometido el 24 de noviembre del citado año en el barrio San Vicente junto con otro joven vinculado al mundo de las armas y las drogas, el Arielito (Kevin González).
